Triángulo de Amor Bizarro no lo tuvo fácil desde que irrumpió en la escena musical coruñesa e impactó contra la ortodoxia roquera imperante. Entonces no se estilaba el palabro, pero fueron disruptivos desde su nacimiento. Su primer disco fue un trallazo, algo así como el Super 8 de Los Planetas, trece años después. Desde entonces han pasado dos décadas, siempre en la brecha, rompiendo tímpanos, sin renunciar a sus principios, con el favor de la crítica y la fidelidad de sus fans, reinventándose estilísticamente pero también como grupo. Ahora, tras la salida de Zippo, vuelven a ser tres: Isa Cea (bajo y voz), Rodrigo Caamaño (guitarra y voz) y Rafa Mallo (batería). Y publican con Sonido Muchacho un nuevo disco, Mi Catedral, donde abogan por construir espacios propios y comunidades reales en un mundo dominado por el capitalismo, el consumo y las grandes tecnológicas.PublicidadLa rabia contra el sistema que rezuman las letras de algunos nuevos grupos, en el caso de Triángulo de Amor Bizarro, viene de serie y de siempre, marca de la casa.Rafa: Cada disco refleja el espíritu de la época y el momento vital del grupo, que no ha sido ajeno a los problemas de nuestros amigos y de la gente que nos rodea. Desde que nació la banda, hemos encadenado crisis sucesivas, desde la del 2008 hasta la de la vivienda, lo que se plasma en nuestra música. Durante este tiempo, hemos vivido el nacimiento y el auge de las redes sociales, con una visión crítica, aunque ahora atravesamos un momento complicado, dominado por industrias muy extractivas que son muy chungas y nos afectan a todos en nuestro día a día.El paso del tiempo, la madurez o la maternidad no han hecho mella en su afán reivindicativo.Isa: Una parte fundamental de nuestra música es reivindicar nuestra forma de ser, aunque suponga transitar un camino diferente. Eso es lo que nos hace seguir con ilusión después de tantos años, porque resulta muy reconfortante ver cómo nos ha permitido encontrar cosas y conectar con personas con las que no hubiese sido posible hacerlo de otra manera. Va más allá de una moda o de algo temporal, porque es una base muy firme en la que crecimos y en la que seguimos intentando crecer. Podemos buscar ramas diferentes, pero el camino continúa siendo el mismo.¿Cuál es el margen de optimismo y la grieta de luminosidad necesarios para no caer en el nihilismo, la pasividad o el cinismo?Isa: Vivir con los pies en la tierra y rodearte de gente real que te dice las cosas. Observar el mundo desde un punto de vista contemplativo, pero no desde el romanticismo ni desde el catastrofismo. Cuando hablas desde esa verdad, al menos la nuestra, podemos compartir nuestro mensaje y hacerlo universal."Si nosotros pudimos desde este rincón del mundo y siendo gente de clase obrera, la mayoría también puede"Rafa: No somos un grupo pasivo que pretenda que no pase nada, sino al contrario: siempre queremos que haya una reacción por parte del público. La luminosidad en este disco se refleja en el "tú puedes hacerlo". Igual que para nosotros fue montar una banda, para otros es enfrentarse a la vida. No hay que dejarse aplastar por esa idea de que no se pueden hacer cosas porque son grandes o inalcanzables. Si nosotros pudimos desde este rincón del mundo, siendo gente de clase obrera, yo creo que la mayoría de la gente también puede.PublicidadDesde el propio título, el disco apela a la búsqueda de un refugio y a la construcción de un espacio propio en un mundo que se ha vuelto ajeno. Isa y Rodrigo ya decidieron hace mucho tiempo hacerse fuertes en una aldea de Boiro, lejos de los cantos de sirena.Isa: Hay casas muy grandes pero vacías por dentro. Cada persona tiene en el interior de la cabeza su mundo, que construye con cosas que no son tan materiales ni ostentosas, enriqueciéndose. Este es nuestro refugio y nuestra esquina en el mundo. Aquí tenemos lo importante para nosotros: la familia y el sitio donde nacimos. Sin embargo, no estaríamos bien aquí si no hubiéramos construido algo más y creado nuestra propia forma de ver las cosas, o sea, si no tuviéramos nuestro propio criterio a la hora de escuchar y hablar. Esas son las construcciones importantes, aunque estén menos en boga, porque ahora hay un rollo aspiracional de cosas materiales que provoca vacíos y ansiedades, porque en realidad no te dan lo que te hace falta para ser feliz o estar contento. Hay que emprender una búsqueda —en la literatura, en el cine, en el arte, en la música—, porque eso es lo que te enriquece, junto al cariño de la gente cercana. Casi nunca sé lo que me gusta, pero tengo clarísimo lo que no me gusta.Un despistado podría pensar que Mi Catedral remite a la moda religiosa, algo de lo que ustedes claramente reniegan. Superficial o profundo, ¿por qué este auge espiritual?Rafa: No nos sentimos apelados por esa ola, porque venimos de otro sitio. Actualmente hay una desconexión en lo político y en lo social y, al mismo tiempo, se abraza la fe en vez de construir, como proponía Isa. Es más fácil aceptar un código definido que formar tu propio criterio. Además, estamos en un mundo que tiende a lo gregario, cuando resulta necesario crear redes y entornos con espíritu crítico, hacer cosas en común y establecer lazos profundos con los demás. Eso sí que te ayuda a crecer y a vivir mejor.PublicidadQué contraste respecto a las acusaciones que recibieron tras su concierto en una iglesia de Bilbao, que les llevó a emitir un comunicado: "Negamos nuestra presente afiliación con Satán, ni con ninguna fuerza del mal, real o imaginaria". ¡Surrealista!Isa: Cuando se ponen graciosos, te obligan a seguirles el cuento [risas]. Me da coraje que se use la religión para someter a los demás, como también me molesta su uso estético sin cuestionar el ataque contra los más vulnerables. Como no participamos de ese juego, me llama mucho la atención el nivel de credibilidad que se otorgan a sí mismos con cosas que son totalmente delirantes. Resulta gracioso si es inofensivo, pero podría ser muy peligroso."Las tecnológicas tienen capacidad para crear guerras, conflictos y miseria""Dioses digitales bloquean mi pensamiento", canta Isa. Aunque ustedes no son explícitos ni panfletarios en las letras, en esta ocasión arremeten contra el tecnofeudalismo y la dictadura del algoritmo.Isa: Da mucho miedo el poder y la capacidad de las tecnológicas para provocar guerras, conflictos y miseria, o sea, para hacer de este mundo un sitio mucho peor. Es preocupante, porque detrás no hay nada más que pura ambición y capricho. Veo a gente muy poco responsable y bastante psicópata al mando del mundo. No solo hay que afearles su actitud, sino también legislar al respecto para ponerles límites."Matar a un CEO, colgar a un rey". ¿España, como Francia, debió pasar por la piedra a reyes y aristócratas?Rafa: Bueno, España es producto de su historia. La canción alude a esa gente que ostenta un poder que muchas veces es mayor que el que podían tener muchos reyes, faraones y sátrapas. También invita a la reflexión: ¿hasta qué punto podemos dejar que haya tiranos en el mundo?Tras la marcha de Zippo, deciden no reclutar a otro músico. Eso provoca que Rodrigo se haga con los teclados, pero musicalmente habrá implicado muchos otros cambios. Por ejemplo, reinterpretar en directo algunas canciones, etcétera.Isa: Somos un grupo de amigos y para tocar con alguien necesitamos que haya una conexión muy grande. Por eso, después de la salida de Zippo no nos apetecía que entrara nadie. La gira del 20º aniversario nos ayudó a reubicarnos como banda, a buscar la energía y a enfocar el nuevo disco. Y de ahí también viene la idea de Mi Catedral.¿Podríamos decir que la mínima expresión de esa catedral o refugio comunitario es una banda? ¿O, incluso, otro trío como la familia: padre, madre e hijo?Isa: Sí, aunque falta el espíritu santo [risas].En Pat a trenca critican a aquellos profesores severos que aplicaban el lema de que la letra con sangre entra. Sin embargo, varios niños deciden tomarse la justicia por su mano y vengarse del cruel maestro, en plan Fuenteovejuna.Isa: Es una canción autobiográfica de Rodrigo que denuncia la educación clasista, humillante y violenta que recibieron de un maestro de aldea. Muchos niños que vivimos en pueblos de Galicia en los ochenta sufrimos eso: profesores sin vocación, que despreciaban a los críos y se sentían autorizados a hacer lo que les daba la gana, algunos alcohólicos, desmotivados y amargados, que pagaban su frustración con los alumnos. Además, como entonces poca gente llegaba a cursar estudios superiores, eran dueños de un cacho más grande del mundo. Así funcionaban los colegios, con ballenas varadas en la ría de un pueblo en la última esquina de España.Publicidad¡Cuántos niños se habrán quedado traumatizados por el camino!Rafa: Muchos, pero lo guay de esa canción es su punto de vista, porque no se centra en el maltrato, sino en que los niños dan un paso adelante y dicen no. Así, enfrentándose al problema, exorcizaron el trauma."Venimos de clase trabajadora y nunca lo tuvimos fácil"¿Qué diferencia a su generación de la actual?Isa: Desde una perspectiva musical, toda nueva generación está a los pies de los caballos. Antes y ahora, debe buscarse la vida, espabilarse e intentar destruir o mejorar lo que tiene. Lo importante es no conformarse: un poco la base del punk y del rock. Tampoco hubo un momento en el que todo fuese genial. Vengo de clase trabajadora y nunca lo tuvimos fácil, como tampoco gozaron nuestros padres de una vida increíble en el franquismo. Son luchas diferentes.Rafa: Todas las generaciones se tienen que enfrentar a algo. La diferencia ahora podría estar en la implantación del mundo digital como si fuese una especie de mundo paralelo al real. Sin embargo, creo que las nuevas generaciones cada vez son más contestatarias y están más informadas. En la música incluso percibes que decae el rollo individualista y que las personas vuelven a juntarse para tocar.PublicidadIsa: El cambio más grande que percibo es como mujer. Ahora hay más aire y las nuevas generaciones se han hecho un hueco, aunque seguimos teniéndolo más difícil, por la propia estructura de la sociedad, que tendría que cambiar mucho más. Hay que seguir empujando hasta que nos dejen el sitio que merecemos. Observo cambios positivos: por ejemplo, comportamientos antes normalizados ahora dan vergüenza. En todo caso, antes te cerraban la puerta en la cara y ahora hay tías muy potentes en la música, artistas y técnicas, delante y detrás. Ojalá que cada vez haya más, porque ellas manejarán el percal en el futuro porque son las mejores.
Triángulo de Amor Bizarro: "Hay gente bastante psicópata al mando del mundo"
El grupo gallego regresa como trío con 'Mi Catedral', un disco que reivindica los espacios propios y las comunidades reales frente al capitalismo tecnológico y el consumo masivo....














