OpiniónColombia pierde a uno de los dirigentes más eficaces y determinados de las últimas décadas.31.05.2026 23:01 Actualizado: 31.05.2026 23:01 Germán Vargas Lleras fue un hombre de una sola pieza. En tiempos en que la política suele disfrazarse de ambigüedades, cálculos y frases cuidadosamente diseñadas para no incomodar a nadie, él pertenecía a otra estirpe: la de quienes hablaban sin esguinces, actuaban con disciplina y asumían responsabilidades sin refugiarse jamás en la comodidad de las excusas.En su personalidad convivían la pasión y el rigor; la inteligencia y la honradez a toda prueba; el carácter recio y una sorprendente capacidad de trabajo. Pocas veces he conocido en la vida pública a alguien tan obsesionado con el cumplimiento de las metas y tan riguroso en el estudio de los asuntos que caían bajo su responsabilidad.Nos conocimos bien cuando yo era alcalde de Bogotá y él, concejal de la ciudad. Eran tiempos difíciles y convulsos. Juntos padecimos la persecución de un juez que pretendió acusarnos por la utilización de auxilios que, según su interpretación, contrariaban la Constitución. Aquella controversia finalmente fue resuelta por la propia Corte Suprema de Justicia, cuando ambos ya hacíamos parte del Congreso. De esas batallas quedan cicatrices, pero también amistades forjadas en la adversidad.Más tarde coincidimos en el Senado, sentados muchas veces en el mismo pupitre de la Comisión Primera, quizá la célula legislativa de mayor notoriedad del Congreso. Allí compartimos largas jornadas y no pocos desvelos. Quienes conocieron a Germán en esa época saben que ya despuntaba en él el dirigente implacable en el trabajo, severo en la argumentación y profundamente conocedor del Estado.La vida habría de reencontrarnos años después: él, como vicepresidente de la República; yo, como fundador y presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura. Fue entonces cuando pude observar de cerca quizá una de las facetas más trascendentales de su vida pública: la de impulsor decidido de la infraestructura como motor del desarrollo económico y social.El entonces presidente Santos había tomado una decisión acertada al encomendarle semejante responsabilidad. Germán asumió la misión con el mismo temperamento con que enfrentaba todo: dedicación absoluta, seguimiento milimétrico y exigencia sin concesiones.Recuerdo particularmente una llamada telefónica suya. Me pidió convocar a la junta directiva de la CCI porque quería compartir y consultar una iniciativa que consideraba estratégica para el futuro nacional: la construcción, con el apoyo de Fedesarrollo, de un plan de infraestructura de largo aliento. No se trataba simplemente de ejecutar obras. Se trataba de pensar con visión de décadas.De ese empeño surgió el PMTI, verdadera hoja de ruta para el desarrollo de la infraestructura del país. Y, desde luego, el gran impulso de las concesiones 4G, que transformaron la conversación nacional sobre competitividad, conectividad y modernización del territorio.Por supuesto, Germán era un hombre de convicciones vehementes y temperamento fuerte. De eso pueden dar fe los regaños que me propinó por haber invitado al Gobierno a los congresos de la CCI, tal como se acostumbra en el panorama gremial, o por no haber subido el tono del gremio a niveles extremos, en medio de algunas disputas.Siempre le reiteré que había asuntos que demandaban carácter y firmeza, pero también especial tino en medio de la controversia, si de lo que se trataba era de preservar el exitoso modelo de las asociaciones público-privadas, gracias al cual superamos, en escasas tres décadas, el rezago de un siglo en infraestructura.Hoy, al evocar su memoria, pienso que Colombia pierde a uno de los dirigentes más eficaces y determinados de las últimas décadas. Un hombre polémico, sí; frontal, sin duda; pero también profundamente comprometido con las tareas del Estado y con la idea de que el progreso no podía aplazarse.JUAN MARTÍN CAICEDO FERRER Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
El Vargas que conocí: indómito e insuperable
Colombia pierde a uno de los dirigentes más eficaces y determinados de las últimas décadas.














