Hace hoy ocho a�os Pedro S�nchez fue elegido presidente del Gobierno. La primera y �nica moci�n de censura exitosa de nuestra democracia dio lugar a aquella foto del l�der inesperado que, yendo tercero y a la baja en las encuestas, se sent� con su mejor sonrisa en la mesa de las taqu�grafas del Congreso para iniciar la era de Mr. Handsome.Lo que ocurri� en aquellos dos d�as en el Hemiciclo fue tan hiperb�lico que por poco no pas� desapercibido el nuevo PSOE que surg�a de aquella votaci�n, aupado al poder por Podemos, ERC, PDeCAT, PNV y Bildu. Las cr�nicas de la jornada se regodeaban en el cataclismo del PP, del bolso de Soraya a las ocho horas de Rajoy en el Arahy. Gistau describ�a el panorama como "el despiece en la playa de la gran ballena de la derecha, por fin arponeada", aunque ve�a tambi�n con claridad a "todas las tribus b�rbaras plantadas ya ante los muros de Roma". Cayetana �lvarez de Toledo advert�a, desde el mismo primer d�a del sanchismo en el poder, que "Espa�a ha tenido gobiernos mejores y peores, d�biles y audaces", pero "lo que no hab�a tenido nunca es un Gobierno netamente antiespa�ol". Y Bustos dejaba firmada esta sentencia premonitoria: "Ya no aspiramos a vivir juntos los distintos sino a blindar lo de cada uno al precio de lo de todos".Mucho ha ocurrido desde entonces y desconozco si estos ocho a�os se le han hecho al personal largos o cortos, pero S�nchez tiene dicho que quiere estar otros ocho. A falta de cosas que hacer en el Gobierno y con la corrupci�n salpicando cloaca a diario, la resistencia en el poder se ha convertido en la �nica pol�tica oficial del PSOE. Un No pasar�n de nuestro tiempo que invita permanentemente al ciudadano a batir r�cords de mirar para otro lado bajo el exclusivo argumento de que mucho peor ser� que gobiernen los Otros.Las estampas de nuestros d�as no son aquella sonrisa de 2018, sino la Guardia Civil entrando en la sede de Ferraz, un v�deo de Zapatero desde un jard�n y el hermano de S�nchez sentado en un banquillo en Badajoz. Pero sobre todo, es la mueca del presidente durante su comparecencia en Roma, la caricatura de un inventor de cosas ya inventadas muchas veces, haciendo bromas con la corrupci�n mientras la UCO entraba en Ferraz y con una iluminaci�n de claroscuros que le daba a todo un aire de gabinete del doctor Caligari.El gesto de S�nchez, en su comparecencia en Roma, mientras la UCO entraba en FerrazEFEFrente a todo ello, por primera vez no se ha visto en el universo PSOE un argumentario r�pido y de f�cil consumo para el p�blico receptivo, lo cual no deja de ser un signo de debilidad y par�lisis. S�nchez no ha sido capaz de dar explicaci�n alguna, tampoco ayer en su intervenci�n en el congreso de las Juventudes Socialistas. Y lo m�ximo que hemos visto es a �scar Puente y a Javier Ruiz haciendo trucos de cartas con los informes de la Udef, en una serie de sketches en los que solo faltaba Juan Tamariz con el viol�n.La verdad es que, ocho a�os despu�s de que �balos defendiera una moci�n de censura contra la corrupci�n, el PSOE afronta el final. La tanda de elecciones celebradas este curso, con Andaluc�a a la cabeza, se�ala un hundimiento sin precedentes, y las encuestas auton�micas que estamos publicando a un a�o de los comicios no auguran nada mejor. El PSOE puede perder los pocos gobiernos regionales que le quedan y muchos ayuntamientos, y las ca�das en sitios como la Comunidad Valenciana o Baleares, donde ya est�n en la oposici�n, superan los cinco puntos. El desastre.Mientras este derrumbe electoral se materializa, las nueve investigaciones por corrupci�n est�n dejando un panorama delincuencial tan reconocible que ser� imposible desprenderse de �l. Joyas orientales, fajos de billetes escondidos en el ba�o, licencias de petr�leo en los pa�ses m�s sospechosos, sociedades off-shore en para�sos fiscales, contratos secretos para cobrar comisiones, sobornos a funcionarios...Los espa�oles barruntan estos d�as por las esquinas en modo ciceroniano: �hasta cu�ndo, Pedro, abusar�s de nuestra paciencia? Pero no hay respuesta. Aitor Esteban, la misma persona que decidi� la moci�n de censura a favor de S�nchez, ha querido poner fecha de caducidad a su creaci�n exigiendo elecciones en este 2026. Una extra�a coincidencia con Page y Felipe Gonz�lez en la petici�n y en el horizonte temporal. Ni siquiera Junts ha llegado a concretar tanto. No dejar�a de ser una bonita iron�a del destino que el mismo Esteban de entonces fuera a forzar la ca�da de S�nchez ahora. Pero no parece que el PNV vaya a pasar de la ret�rica. Los socios llevan demasiado tiempo siendo un simple decorado del Gobierno como para tom�rselos en serio.S�nchez descarta elecciones como quien celebra la Champions, pero cada vez disimula peor su debilidad. Entre pasar de todo e irse hasta septiembre de 2027, o adelantar las elecciones a este oto�o como le dice Aitor Esteban, tiene la opci�n intermedia de hacerlas coincidir con las auton�micas y municipales del 23 de mayo de 2027. Demostrado en las �ltimas elecciones que ni �l ni sus candidatos son ya capaces de sacar al electorado del sof� -seg�n feliz met�fora de Ferraz-, puede que la �nica opci�n sea sumarse a los comicios en los que todo el partido, desde el primer ministro al �ltimo alcalde, se moviliza s� o s�. Unos en los que hasta Page tenga que hacerlo cuando salga a pedir el voto para s� mismo. Una opci�n esta que tiene adem�s una caracter�stica muy del gusto sanchista: es lo que no quiere nadie.Una cuesti�n de meses, en cualquier caso. El juego de la sorpresa y la decisi�n final. La �nica certeza es que la legislatura es un callej�n oscuro y sin salida, porque S�nchez y todo lo que empez� aquel 1 de junio de 2018 hace tiempo que no da para m�s.
Ocho a�os de S�nchez: la sonrisa del ganador convertida en mueca
Hace hoy ocho a�os Pedro S�nchez fue elegido presidente del Gobierno. La primera y �nica moci�n de censura exitosa de nuestra democracia dio lugar a aquella foto del l�der...











