Los ladrones suelen poner marcadores en las puertas de las viviendas que quieren robar para comprobar si están vacías. El modus operandi es sencillo: introducen una bolita de plastilina o un trozo de papel en la cerradura de la puerta. Si pasan los días y el elemento sigue en el mismo sitio, interpretan que no ha habido movimiento y que los dueños no están. Entonces entran para cometer el robo.Y esto es lo que está pasando en Vizcaya. La Ertzaintza detuvo in fraganti el pasado 22 de mayo a un hombre que estaba colocando marcadores en las cerraduras de varios pisos de un edificio de Barakaldo. El 27 de mayo también localizó plastilina verde en la cerradura de una casa del mismo municipio. Y no son casos aislados. Los agentes han detectado casos similares en otras localidades de la provincia en los últimos años.Las recomendaciones de la ErtzaintzaEsta técnica preocupa especialmente de cara a los próximos meses. Con la llegada del verano y las vacaciones, aumentan las ausencias temporales en los domicilios. Los ladrones aprovechan para identificar pisos vacíos y planificar robos. Por eso, la Ertzaintza ha lanzado una recomendación: examinar la cerradura antes de introducir la llave.Es fundamental comprobar si hay algún elemento extraño en su interior. En caso de detectar papel, plastilina u otros objetos colocados de forma sospechosa, se aconseja no manipularlos y dar aviso inmediato a la policía. Además, los agentes insisten en prestar atención a movimientos sospechosos en portales, trasteros o garajes, donde personas ajenas al edificio puedan estar vigilando rutinas o accesos.