Al menos una veintena de vendedores ambulantes de souvenirs económicos se hicieron ya con la plaza recién abierta frente a la fachada del Naixement de la Sagrada Família.Aquí, estos días, bajo un sol apocalíptico, entre riadas de visitantes comandadas por un cartelito con un número y un par de acalorados agentes cívicos, encontramos muchos imanes a un euro, un abanico a tres o dos por cinco, cuatro pares de pendientes aparentemente artesanales a diez, dos silbatos que emulan el cantar de los pájaros por cinco... Hasta ahora los vendedores de estos productos se apostaban principalmente en las zonas ajardinadas junto al templo. La remozada plaza es su nuevo escaparate. Aquí se instalaron en el tramo final de estas obras de reurbanización.La expectación ante la visita del Papa está aumentando el número de personas que se acercan al templo“Sí, hace días que varios vendedores se instalaron en este nuevo espacio –dice Gabriel Mercadal, de la asociación de vecinos del barrio–. El Ayuntamiento abrió esta plaza para aliviar la vida cotidiana de los vecinos de la Sagrada Família, pero aún no alivió nada. Es que ya estamos notando la visita del Papa. El número de turistas que se acercan a hacerse una foto frente al templo es más alta de lo habitual”. Al parecer ocurrió lo mismo con la visita de Benedicto. “Entonces también se disparó el interés por la Sagrada Família –prosigue el de la asciación de vecinos–. Nos preocupa sobre todo lo que pase tras esta visita. El Ayuntamiento está tomando medidas para mejorar la movilidad, pero si continúa aumentando el número de visitantes no se van a notar”.El producto más abundante es el imán de recuerdo a un euroLVLos abanicos se venden estos días con mucha facilidadLVUna visitante se protege del sol mientras inspecciona unos pendientesLVEsta reurbanización se enmarca en el plan de acción del espacio de gran afluencia (EGA) de la Sagrada Família, en un conjunto de medidas impulsadas por el gobierno del alcalde Jaume Collboni para mitigar el impacto de tantos visitantes. Son 37 medidas con un presupuesto de unos quince millones de euros. El ejecutivo del alcalde Collboni espera que este nuevo espacio también acoja actividades vecinales. El gobierno municipal también prevé incrementar el número de agentes cívicos, impulsar el comercio de proximidad, ampliar unas cuantas aceras...Lee también“La verdad es que no lo entendemos –dice Alok Lahad, comerciante de la zona, de la Associació de Negocis Turístics de Catalunya, entidad que agrupa unos 300 comercios de este lado del Eixample, de la Rambla, de los alrededores del Park Güell...–. El Ayuntamiento siempre está diciendo que los souvenirs son muy malos, pero luego deja que la gente los venda en plena calle. A nosotros el Ayuntamiento nos inspecciona y nos multa continuamente. Además, estas personas compran sus imanes de cualquier manera en las naves de Badalona y luego los venden a un euro. Están reventado los precios, condenándonos a todos al low cost. Al final nosotros también los tenemos que vender a un euro”.Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.