El piloto español del Trackhouse gana su primera ‘sprint’ y el líder Marco Bezzecchi firma la primera ‘pole’ del siglo XXI en casa para la fábrica de Noale
Hacía un lustro que Ducati no perdía una sola carrera en Mugello en el Gran Premio de casa. Cosas del destino, la notable derrota, que no sorpresiva, llegó este sábado durante los festejos del centenario de la fábrica de Borgo Panigale y, para colmo, a manos de su vecina de Noale. Aprilia demostró una vez más que sigue siendo la moto a batir en este tramo inicial del campeonato del mundo de MotoGP en 2026: primero a manos del poleman y líder del certamen Marco Bezzecchi en la cronometrada y, sobre todo, con una portentosa actuación del madrileño Raúl Fernández en la sprint.
El piloto español del equipo Trackhouse, cliente estadounidense de la escuadra italiana, voló desde la segunda plaza de parrilla y comandó la prueba corta desde la tercera curva hasta la línea de meta, manteniendo a raya a su compañero de marca Jorge Martín y a Fabio Di Giannantonio, encargado de salvar el honor ducatisti en el podio.
El portentoso sábado de Aprilia, que por primera vez en la historia colocó a tres motos en la primera fila de parrilla y se llevó su primera pole en el trazado desde 1999, no escondió la enésima gesta de un Marc Márquez capaz de finalizar quinto la jornada en su retorno a la competición apenas 20 días después de la novena intervención en su brazo derecho. El defensor de la corona y puntal de Ducati logró la cuarta plaza en parrilla y llegó a colocarse primero en la frenada de la curva uno, perdiendo fuelle luego con el paso de las vueltas, tal y como la lógica indicaba.













