La fábrica de Noale gana por fin su carrera de casa con emoción desbordada y corta la preeminencia en Mugello de la vecina y centenaria Ducati
Lloraba Marco Bezzecchi al cruzar la línea de meta y desataba un mar de lágrimas entre los tifosi y todos los integrantes de Aprilia presentes en Mugello. El líder del Mundial de MotoGP, con otra exhibición de domingo, logró su cuarta victoria de la temporada en el GP de Italia tras partir desde la pole position y doblegar el reto propuesto por el tricampeón Pecco Bagnaia y su Ducati, grandes dominadores aquí a lo largo del último lustro. La emoción señalaba que no se trataba de un triunfo cualquiera, y es que la fábrica de Noale logró de la mano de su puntal riminés conquistar por primera vez el gran premio de casa. En el podio, el madrileño Jorge Martín escoltó a su compañero en un nuevo doblete de las RS-GP oficiales mientras su colega turinés de la academia Rossi salvó la tercera plaza en el último suspiro.
“Es un sentimiento increíble, soñé con esto desde que era bien pequeño, no tengo palabras”, comentó en inglés el ganador, desatado en la celebración con las gradas. Y pidió cambiar al italiano para dirigirse a las masas. “Gracias de todo corazón, Mugello, hoy nos lo hemos pasado en grande”, acertó a decir el piloto de 27 años. En territorio enemigo, donde Ducati acumulaba tres tripletes consecutivos, Aprilia arrasó a lo largo del fin de semana para confirmar su preponderancia y favoritismo en la presente campaña.











