NoticiaSegún explicó el presidente con el Decreto 545, se busca frenar la “voracidad codiciosa de la especulación inmobiliaria” en 31 municipios y Bogotá.El Decreto 0545 firmado por Petro establece directrices vinculantes para proteger ecosistemas estratégicos, ordenar la expansión urbana y garantizar la seguridad hídrica en 31 municipios y Bogotá. Foto: Minambiente / PresidenciaPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD30.05.2026 09:39 Actualizado: 30.05.2026 09:39

El presidente Gustavo Petro firmó el 29 de mayo de 2026 el Decreto 0545, mediante el cual el Gobierno Nacional establece por primera vez las directrices de ordenamiento ambiental para la Sabana de Bogotá, dando cumplimiento a un mandato contenido en el artículo 61 de la Ley 99 de 1993 que había permanecido sin reglamentar por más de tres décadas. LEA TAMBIÉN El decreto aplica a 31 municipios —entre ellos Cajicá, Chía, Cota, Funza, Madrid, Mosquera, Sopó, Tocancipá y Zipaquirá— y al Distrito Capital, y convierte sus disposiciones en normas de superior jerarquía frente a los instrumentos de ordenamiento territorial municipales y distritales.El Decreto 0545 establece las primeras directrices ambientales vinculantes para la Sabana de Bogotá. Foto:Rodrigo Sepúlveda. Archivo EL TIEMPO¿Qué ordena el decreto?El texto se organiza en torno a cinco ejes: conservación de la biodiversidad, gestión integral del agua, protección del suelo, infraestructura sostenible, y gobernanza con participación de saberes ancestrales.En cuanto a ecosistemas y biodiversidad el decreto exige a las Corporaciones Autónomas Regionales definir en 24 meses la estructura ecológica principal de la Sabana, que deberá incluir páramos, bosques andinos, humedales, rondas hídricas y corredores de conectividad. Para bosques andinos y humedales se ordena además cartografía oficial a escala 1:10.000 o mayor detalle.Además, se prohíbe transformar coberturas naturales en suelos rurales y se establecen directrices específicas para minimizar el impacto de infraestructura vial y de transmisión eléctrica sobre estos ecosistemas, obligando a evitar superposiciones con áreas de importancia ecológica desde la fase de prefactibilidad de los proyectos.En términos de agua, la seguridad hídrica ocupa uno de los capítulos más extensos del decreto. La norma ordena formular en 24 meses el Plan de Manejo Ambiental de los Sistemas Acuíferos de la Sabana, y en 18 meses verificar si existen condiciones para declarar el agotamiento del río Bogotá en su tramo alto —entre su nacimiento y las compuertas de El Espino—, así como en las demás corrientes principales de la cuenca en un plazo de 24 meses. LEA TAMBIÉN Los nuevos proyectos de abastecimiento que pretendan captar agua de cuencas distintas a la del río Bogotá deberán acreditar previamente que no existe disponibilidad hídrica dentro de la cuenca, que la gestión de la demanda resulta insuficiente para asumir su incremento y que el proyecto no genera afectaciones significativas a la funcionalidad ecológica de los ecosistemas involucrados. El decreto recuerda que el abastecimiento de la región depende de manera crítica del Sistema Chingaza, lo que subraya la vulnerabilidad estructural del suministro hídrico para millones de personas.La norma también ordena a las autoridades ambientales publicar de manera permanente y accesible la información sobre oferta, demanda y calidad del agua —tanto superficial como subterránea— en articulación con el Sistema de Información de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá.La norma reglamenta por primera vez el artículo 61 de la Ley 99 de 1993. Foto:CortesíaEn lo que tiene que ver con suelo y expansión urbana se prohíbe el sellamiento de suelos rurales fuera de las categorías de desarrollo restringido ya definidas en los planes de ordenamiento territorial vigentes. La ampliación de suelo urbano hacia áreas rurales queda sujeta a condiciones estrictas: demostrar insuficiencia de suelo disponible para vivienda, acreditar baja funcionalidad ambiental del área a transformar, y limitarse a zonas suburbanas o de vivienda campestre ya delimitadas en los POT vigentes. El instrumento promueve explícitamente la densificación y revitalización al interior de los perímetros urbanos existentes como alternativa preferente al crecimiento expansivo.El decreto define además el sellamiento como el proceso mediante el cual el suelo pierde de manera total o parcial sus funciones naturales por la cobertura permanente con materiales impermeables, con efectos sobre la biodiversidad, la calidad del agua y la regulación climática. Las únicas excepciones en suelo rural son las viviendas vinculadas a actividades agropecuarias y las infraestructuras rurales, que deberán desarrollarse con bajos índices de ocupación.Por otro lado y uno de los temas que más impacta la zona pues la urbanización de la zona avanza con varios proyectos, el decreto establece que los nuevos proyectos de vías y transmisión eléctrica deben evitar desde la prefactibilidad la superposición con bosques andinos, humedales, Áreas Importantes para la Conservación de Aves y el corredor del tigrillo lanudo. Cuando esa superposición sea técnicamente inevitable, deberán priorizarse las soluciones de ingeniería de menor impacto ambiental. El decreto también ordena aprovechar corredores de infraestructura existentes antes de abrir nuevos accesos viales en zonas rurales. LEA TAMBIÉN En el ámbito urbano, el instrumento promueve corredores ecológicos intraurbanos, sistemas de drenaje sostenible, renaturalización de ríos y quebradas, y la priorización del transporte masivo, en especial los modos férreos y eléctricos. En 24 meses, el Ministerio de Ambiente deberá iniciar una Evaluación Ambiental Estratégica sobre el impacto acumulado de la infraestructura vial y energética en la región.Finalmente, en cuanto a gobernanza y pueblos indígenas las autoridades ambientales deberán reconocer el sistema de sitios sagrados del Pueblo Muisca —integrado por 78 sitios y elementos cartografiados en Bogotá— y aplicar los mecanismos de coordinación ambiental efectiva con sus autoridades.El presidente Gustavo Petro. Foto:PresidenciaEl decreto es el resultado, en parte, de una ruta concertada con las autoridades muiscas de Suba, Bosa, Cota, Chía, Tocancipá y Sesquilé, que se extendió desde julio hasta diciembre de 2025 y culminó con la firma de un acta de protocolización de acuerdos. Toda la información ambiental y cartográfica deberá publicarse en formatos abiertos, interoperables y reutilizables.De acuerdo con el Gobierno el decreto no surgió de manera abrupta y su formulación estuvo precedida de 164 eventos técnicos, institucionales y ciudadanos realizados desde 2023, con participación de cerca de 17.954 personas en modalidad presencial y virtual. Se realizaron además tres rondas de publicación para comentarios ciudadanos, en las que se recibieron en total 640 observaciones de 244 participantes registrados. El Gobierno sostiene que ese proceso permitió identificar, evaluar y armonizar los posibles efectos territoriales, ambientales y sociales de las directrices antes de su adopción.¿Qué cosas no cambian con el decreto?El artículo 31 establece un régimen de transición que protege expresamente las situaciones jurídicas consolidadas: los planes de ordenamiento territorial vigentes o con acta de concertación en firme, las licencias urbanísticas y ambientales ya expedidas, los planes parciales adoptados, los contratos de infraestructura suscritos o en ejecución, y los proyectos que hayan culminado satisfactoriamente su fase de prefactibilidad antes de la entrada en vigencia de la norma. Las comunidades campesinas de la Sabana también quedan expresamente protegidas en sus condiciones de permanencia.Al momento de la firma, el presidente Petro enmarcó la medida como una respuesta a la “voracidad codiciosa de la especulación inmobiliaria” y advirtió que el modelo de expansión urbana sobre la Sabana genera deterioro en la calidad de vida —con trayectos de hasta cuatro horas diarias para sus habitantes— sin resolver los problemas estructurales de movilidad.He firmado el decreto 545 de mayo 29 de 2026.Traza los lineamientos ambientales de la Sabana de Bogotá, uno de los territorios más hermosos del mundo.La Sabana está a punto de destruirse y creo que éste es la última oportunidad de defenderla de la voracidad codiciosa de la… https://t.co/QXckN3muym— Gustavo Petro (@petrogustavo) May 30, 2026