El calor extremo ya no es un fenómeno puntual en Catalunya. Las olas de calor cada vez son más frecuentes, más largas y más intensas, y esto está transformando la vida cotidiana de miles de personas. Ante este escenario, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), una de las zonas más pobladas del país, ha reforzado una de las principales herramientas de adaptación climática: la Xarxa Metropolitana de Refugis Climàtics (XMRC), que este año llega por primera vez a los 36 municipios metropolitanos y experimenta un crecimiento del 31%.PublicidadEn total, la XMRC dispondrá esta temporada de 319 espacios habilitados para ofrecer confort térmico durante los meses más calurosos del año, 75 más que el año anterior. De estos, 188 son equipamientos interiores climatizados —como bibliotecas, centros cívicos, centros para la tercera edad, museos o mercados—, 108 son parques y espacios verdes y 23 corresponden a piscinas públicas.Durante el mes de agosto, 138 refugios interiores climatizados permanecerán abiertos entre semana. Con parques y piscinas, la red dispondrá de 270 refugios operativos durante los días laborables, 193 los sábados y 176 los domingos.El objetivo es garantizar que la población disponga de espacios seguros y frescos cerca de su casa. Según los datos del AMB, los refugios climáticos de la red -sin contar los de Barcelona ciudad- dan cobertura a más de 1,5 AMB de personas, que tienen un refugio climático accesible a menos de 10 minutos andando desde su domicilio.526.000 personas vulnerables al calorLas predicciones meteorológicas alertan de un aumento de las temperaturas durante las próximas décadas. A mediados de siglo, los expertos prevén incrementos de hasta 3 grados centígrados, mientras que a finales el aumento podría acercarse a los 4 grados si no se aceleran las medidas globales de reducción de emisiones. Este calentamiento conllevará un aumento de los días con temperaturas superiores a los 30 grados, más episodios de calor extremo por encima de los 35 grados y más noches tropicales y tórridas, cuando la temperatura no baja de los 20 o 25 grados.PublicidadEsta situación tiene consecuencias sobre la salud. El análisis de mortalidad en el territorio metropolitano muestra una relación clara entre los episodios de calor intenso y el aumento de muertes, especialmente entre los colectivos más vulnerables: personas mayores, niños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Según el Índice de Vulnerabilidad al Cambio Climático (IVAC), elaborado por el Instituto Metrópoli y el AMB, unas 526.000 personas del área metropolitana son especialmente vulnerables al calor.Justo esta semana se ha hecho visible la situación de calor extremo que sufren muchos centros educativos de todo el país, que han denunciado temperaturas de hasta 40 grados dentro de las aulas. Según datos recogidos por la Plataforma Aules que Cremen, el viernes se llegó a los 38,3 grados en el Instituto Valèria Haliné de Castelldefels el jueves y a los 37,5 en el Instituto Provençana del Hospitalet de Llobregat.La vulnerabilidad no depende solo de la edad o el estado de salud, también influyen factores sociales. Las zonas más afectadas suelen coincidir con barrios densamente poblados, con poca presencia de espacios verdes y con rentas bajas. También tienen un peso importante las personas mayores que viven solas en edificios antiguos, a menudo poco adaptados a las altas temperaturas y sin sistemas adecuados de refrigeración.PublicidadLos comercios locales, microrefugios climáticosAnte esta realidad, el AMB defiende la necesidad de un enfoque integral. Una de las principales novedades de este año es la incorporación de "microrefugios climáticos". Se trata de establecimientos de comercio local y espacios de atención al público que se adhieren voluntariamente a la red y ofrecen confort térmico durante los episodios de calor. Más de cincuenta locales participarán esta temporada en esta iniciativa pionera.Los microrefugios deberán cumplir varios requisitos: garantizar temperaturas adecuadas entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, permitir que la ciudadanía pueda descansar durante una estancia breve y poner a disposición agua potable y asientos.Los profesionales que trabajan en los equipamientos también han recibido una preparación específica. Bibliotecarios, personal de casales, trabajadores de piscinas y otros profesionales reciben formación sobre la atención a la población vulnerable y la gestión de los refugios climáticos. Hasta ahora, más de 400 personas han participado en estas formaciones.Para facilitar el acceso a la información, el AMB ha desarrollado la web Com fer front a la calor, que ofrece datos climáticos actualizados, mapas de temperatura, información sobre vulnerabilidad y recursos disponibles. La plataforma incluye también predicciones meteorológicas e información sobre medidas de adaptación, como cubiertas verdes, espacios de sombra o fuentes de agua.Una de las herramientas más innovadoras es el buscador de itinerarios frescos. Esta aplicación permite comparar dos rutas entre dos puntos: la más corta y la más fresca. El sistema tiene en cuenta elementos como la presencia de árboles, fuentes de agua potable, pendientes y sombra para calcular qué recorrido ofrece mayor confort térmico. Además, indica cuál es el refugio climático más cercano durante el trayecto.
Parques, bibliotecas o piscinas públicas: la red de refugios climáticos del área metropolitana de Barcelona crece un 31%
Se han habilitado más de 300 espacios en los 36 municipios metropolitanos para ofrecer confort térmico durante los meses más calurosos del año, especialmente cuando hay olas de calor...















