Con las altas temperaturas de esta última semana, la queja se ha hecho más extensiva: “las aulas se tienen que climatizar”, pelean los docentes de la Comunidad Valenciana, en huelga desde el 11 de mayo y en mitad de una negociación bastante encallada con la Conselleria de Educación que mañana tendrá nuevo capítulo. Una de las primeras medidas que Educación plasmó en el papel fue la puesta en marcha de un Plan de Confort Térmico, aunque por el momento sin dotación económica concreta, y los sindicatos han pedido urgencia e incluso un protocolo claro por calor extremo, petición que recogen desde la Conselleria. Esta semana, en Bilbao, las asociaciones de familias de nueve centros educativos públicos de la ciudad denunciaron mareos y lipotimias en las aulas.Lee tambiénLos sindicatos proponen revisar el calendario y los horarios para adaptarlos a las altas temperaturas que condicionan las clases en jornadas como la de ayer, cuando los termómetros ya han superado los 30 grados en València adelantándose más de un mes, por primera vez en los últimos 125 años, según datos de AEMET. La necesidad, avisan, no pasa solo en verano, también en los meses más fríos. Ya el pasado mes de enero CSIF instó a Educación a aplicar medidas ágiles que garanticen la climatización en el interior de todos los recintos educativos para afrontar el frío en semanas gélidas del invierno. Ahora el problema es el asfixiante calor, del que dan cuenta los docentes fotografiando los termómetros ubicados en las aulas para documentar su día a día. En el CEIP Sant Pasqual de Torrent ayer a las 10.30 horas una de las aulas de Infantil ya rozaba los 28 grados y en la de tercero de Primaria casi se cuentan los 30 grados. Estos días la Federació Local de València de la Confederació General del Treball (CGT) está animando a los docentes a que documenten esas altas temperaturas en el entorno escolar para nutrir una amplia reclamación que ya han hecho llegar a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que según explican ya ha dictado tres requerimientos urgentes contra la Conselleria de Educación. La CGT anima a los docentes a que documenten las altas temperaturas en el entorno escolar para enviarlo a InspecciónLa secretaria general de la Sección de Enseñanza de la CGT-València, Inma Sellés, asegura que “no permitiremos que la salud de las trabajadoras y del alumnado esté en riesgo por la inacción de una Conselleria que ignora los efectos del cambio climático y las condiciones básicas de seguridad”, ha afirmado, al tiempo que lamenta ser “la única que ha interpuesto estas denuncias en Inspección de Trabajo por altas temperaturas en los centros dentro de la campaña ”Aulas y no Saunas”. No permitiremos que la salud de las trabajadoras y del alumnado esté en riesgo por la inacción de una Conselleria que ignora los efectos del cambio climático”Inma Sellés, secretaria general de la Sección de Enseñanza de la CGT-ValènciaFotos de termómetros se publicaron estos días en los canales de Telegram de los sindicatos mientras retransmitían las reuniones con Educación para evidenciar que allí sí que hay climatización. Pero sobre todo circulan entre los grupos de docentes y también se publican en el llamado Mur de la vergonya, web donde la Coordinadora d'Assemblees Docents del País Valencià (CADPV), formada por STEPV, CCOO-PV, UGT-PV -que forman parte de la mesa negociadora- además de CNT, COS, CGT, CSO y Docents en lluita, publica fotografías con el mercurio disparado y otras tantas de grietas en paredes, ladrillos rotos o amianto en las cubiertas. Del suelo hundido se han quejado ya en el CEIP 8 de març de València, que mantiene acordonada una clase de Infantil para preocupación de las familias. El Plan de Confort Térmico que propone la Conselleria forma parte del punto de infraestructuras educativas al que los sindicatos ponen todavía bastantes objeciones. Este estaría dotado con más de 370 millones de euros, desglosado en diferentes partidas, como los 10 millones para el Plan Recole, línea de subvenciones dirigida a Ayuntamientos para que estos mejoren los centros educativos de su propiedad; otros 229,7 millones de euros para “impulsar” el Pla Edificant y una partida de 2 millones exclusivamente para el confort térmico y accesibilidad de los centros de la zona dana, una partida “insuficiente” para los sindicatos. En el apartado de “inversiones propias” de la Conselleria hay otros 131 millones. Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital