Análisis Exclusivo suscriptores Las cifras, analizadas por EL TIEMPO a partir de registros oficiales, muestran un aumento sin precedentes en las salidas voluntarias. Radiografía.Trump, en solo un año y medio en el poder, ya ha deportado a más de 780.000 personas. Foto: Ilustración creada con Inteligencia Artificial a partir de una foto de EFE.29.05.2026 23:01 Actualizado: 29.05.2026 23:01

La deportación de colombianos desde Estados Unidos llegó a un máximo histórico, según datos oficiales manejados por diversas agencias de la administración de Donald Trump. De acuerdo con las últimas estadísticas disponibles, en marzo fueron expulsados del país unos 4.075 connacionales, la cifra más alta registrada desde 1998, cuando se comenzó a documentar este tipo de procesos de manera electrónica. LEA TAMBIÉN Eso, según estadísticas recopiladas por la organización Transactional Records Access Clearinghouse (Centro de Acceso a Registros Transaccionales), un proyecto de investigación asociado con la Universidad de Syracuse, y analizadas por EL TIEMPO.La cifra representa el 7 por ciento del total de deportados de EE. UU. en ese mismo mes (57.874) y ubica a los colombianos entre los grupos con más expulsados, detrás de mexicanos, hondureños, guatemaltecos y salvadoreños.En marzo fueron expulsados del país unos 4.075 connacionales. Foto: X: @CancilleriaColEn lo que va corrido del año fiscal 2026, que comenzó en octubre de 2025, han sido deportados unos 18.877 connacionales, lo que representa el 6,66 por ciento del total de expulsados en estos seis meses.Aunque la cifra aún está por debajo de las 30.988 deportaciones registradas durante el año fiscal 2025, va camino a superar las marcas previas si se mantiene esta tendencia.Para ponerlo en contexto, en 2024 fueron deportadas unas 21.000 personas y, en 2023, otras 13.000. Antes de esos años, el promedio oscilaba entre unas 5.000 personas anuales (2003) y unas 419 personas (2015). LEA TAMBIÉN Aumentan las autodeportacionesLa otra cifra que llama mucho la atención es la de las salidas voluntarias, es decir, las personas que decidieron salir del país por decisión propia.Solo en lo que va corrido de este año fiscal han abandonado el país por esta vía unas 3.099 personas, una cifra muy superior a la de todo 2025, cuando salieron 2.145, y mucho más alta que las 638 de 2024 y las de años anteriores, cuando, como máximo, se “autodeportaban” unas 800 personas.Hay que aclarar, no obstante, que la cifra de deportados colombianos no es inusual frente a ciudadanos de otras nacionalidades y responde, más bien, a la agresiva campaña que la administración Trump viene implementando desde su regreso a la Casa Blanca.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto:AFPDe acuerdo con esta misma base de datos, este año ya suma casi 285.000 deportados. Para 2025, la cifra total fue de 495.000, un aumento sustancial frente a gobiernos anteriores, como el del demócrata Joe Biden, cuando fueron deportadas unas 700.000 personas a lo largo de sus cuatro años.Trump, en solo un año y medio en el poder, ya ha deportado a más de 780.000 personas.Trump cierra las puertas de entrada a la migración legalAunque las cifras aún están por debajo del millón de deportados anuales que prometió durante la campaña electoral, sí se alinean con el compromiso que asumió con los electores que lo llevaron al poder. LEA TAMBIÉN Pero las deportaciones son solo un componente de una estrategia mucho más amplia que viene impulsando la Casa Blanca para reducir tanto la migración irregular como las vías legales de ingreso y permanencia en EE. UU.De acuerdo con un informe reciente del Instituto Cato, durante el último año fiscal se ha presentado una reducción cercana al 50 por ciento en la expedición de permisos de residencia o green cards.La administración, además, prácticamente eliminó las vías de alivio humanitario que habían sido creadas o ampliadas durante el gobierno anterior para ciudadanos de países como Cuba, Venezuela, Haití y Nicaragua.Agentes de ICE frente al centro de detención Delaney Hall durante una protesta. Foto: EFETambién cerró o restringió severamente los programas que permitían solicitar asilo en los puertos de entrada y endureció los requisitos para quienes buscan protección humanitaria dentro del país.En paralelo, el Departamento de Seguridad Interna (DHS) y el Departamento de Estado han adoptado nuevas medidas de control y verificación que están ralentizando o congelando miles de solicitudes migratorias.Entre ellas figuran revisiones adicionales para ciertos procesos de residencia, controles más estrictos de antecedentes y nuevas directrices para funcionarios consulares y oficiales migratorios. LEA TAMBIÉN Algunas de esas políticas ya están siendo demandadas ante tribunales federales por organizaciones defensoras de inmigrantes, que sostienen que la administración está reinterpretando de manera excesivamente restrictiva leyes migratorias vigentes desde hace décadas.En particular, ha generado fuerte controversia la nueva interpretación sobre quién puede acceder a un ajuste de estatus dentro de EE. UU., una medida que los expertos consideran podría obligar a millones de personas a completar sus trámites desde el exterior.La administración Trump defiende las medidas argumentando que lo que busca es recuperar el control del sistema migratorio y eliminar incentivos para la migración irregular.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington@sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.