En un año, Trump ha deportado a más de 600.000 personas y casi dos millones más se han autodeportado. Por primera vez en medio siglo, más inmigrantes han salido de Estados Unidos que los que han entrado
Las imágenes son de terror.
Una mujer es arrastrada sobre la nieve por un agente federal de Estados Unidos mientras uno de los testigos grita que está embarazada. Ocho agentes —los conté— rodean a un inmigrante y luego varios de ellos se tiran sobre él a pesar de que ya tiene las manos tras su espalda y la cabeza contra el piso. Un niño camina, sin rumbo fijo, y cuando le preguntan dónde está su mamá apenas puede decir que se la llevó la migra (así se le conoce a ICE, la policía migratoria de Estados Unidos). Un agente le pone la rodilla en el cuello a un hombre que ya no se mueve. Conductores son detenidos sin motivo alguno, solo por la manera en que se ven, y les rompen con un martillo la ventana del auto para sacarlos por la fuerza. Padres y madres son separados a jalones de sus hijos en los pasillos de un edificio gubernamental luego de acudir a una cita para regularizar su situación migratoria.
Eso le pasó a Dylan López Contreras, un estudiante venezolano que fue arrestado en mayo del 2025 luego de una cita migratoria de rutina. Hoy sigue encarcelado en Pennsylvania. Su madre Raisa me contó que no les “dieron ninguna explicación” tras su arresto. Mientras, Dylan se pregunta desde la prisión: “¿Por qué haciendo las cosas bien tiene que pasarnos esto a nosotros?”.






