El nuevo Informe de Coyuntura Económica elaborado por el equipo de economistas y profesionales de la provincia de Buenos Aires que coordina Roberto Feletti advierte que el ajuste fiscal del Gobierno nacional entra en una nueva etapa: después del recorte sobre jubilaciones, universidades, obra pública y programas sociales, el impacto comenzaría a sentirse con más fuerza en provincias y municipios.
El documento sostiene que la administración de Javier Milei impulsa un proceso de transformación estructural orientado a convertir a la Argentina en una economía exportadora de materias primas, con desarrollo en agro, servicios y energía. El informe plantea que esa estrategia se subordina además a los intereses de Estados Unidos, en el marco de una disputa global por cadenas de suministros y recursos estratégicos. La lectura central es que el ajuste no es solo fiscal, sino también productivo, social y geopolítico.
El diagnóstico más fuerte aparece en la magnitud del recorte. El informe afirma que el Gobierno llevó el peso de la administración nacional desde un promedio histórico de 25 puntos del PBI a unos 15 puntos, una reducción que equivale a casi USD 50.000 millones. “Es una retirada salvaje de la inversión pública y social”, señala el documento, al advertir que si esa baja se consolida será imposible recuperar el consumo interno, principal dinamizador de la economía argentina.













