El programa económico del Gobierno enfrenta una encrucijada. Un informe de Wall Street advirtió que la gestión libertaria alcanzó logros importantes, pero sufre el desgaste de la recesión. Según un análisis de Citi Research, "el proceso de reformas de Argentina avanza sobre bases macroeconómicas sólidas [...] pero se enfrenta a vientos en contra derivados del debilitamiento de la demanda interna y la erosión de la confianza pública".

El diagnóstico expone la tensión entre las planillas oficiales y la calle. Esa "posición fiscal consolidada", detalla el informe, "contrasta con un consumo débil, el deterioro del poder adquisitivo y un descenso sostenido de la confianza en el gobierno, lo más preocupante para nuestro escenario base". Esta brecha pone a prueba la viabilidad política de la hoja de ruta delineada por el Palacio de Hacienda.

A este desgaste económico se le suma el impacto del ruido en la cúpula oficialista. El documento advirtió que "el primer riesgo es la erosión de la confianza debido a la discordancia política evitable", afectando directamente la mirada de los mercados. Para los analistas, "lo que en última instancia importa a los inversores es la percepción", y alertaron que "se ha observado una fuerte correlación entre la fricción política interna y el deterioro de la confianza".