La alianza política tiene límites y el bolsillo parece ser la línea roja. En un claro gesto para despegarse del impacto social que genera el rumbo económico de La Libertad Avanza, el partido de Mauricio Macri trazó un crudo diagnóstico sobre la realidad de la calle. La principal conclusión del espacio es una advertencia: para llegar a fin de mes los argentinos tarjetean hasta los gastos más básicos, llevando el nivel de deuda de los hogares a un récord histórico en las últimas dos décadas. La postura oficial quedó plasmada en la segunda parte del informe "Atrápame si puedes II", elaborado por la Fundación Pensar, la “usina de ideas” viculada al PRO que lidera María Eugenia Vidal. En el texto, el partido le reconoció a la Casa Rosada el éxito en la estabilización de las variables macroeconómicas, pero advirtió sin filtros que esa supuesta recuperación todavía no aterrizó en la economía real ni logró derramar beneficios sobre la mayoría de la población. María Eugenia Vidal, presidenta de la Fundación Pensar Para graficar esta fractura, el documento trazó un mapa social dividido en cuatro estratos muy marcados. En la cima ubicó a los "ganadores tempranos" (sectores con activos y margen para ahorrar) y un escalón más abajo a los "esperadores" (una clase media formal que aguanta con la esperanza de estar mejor). En el fondo de la pirámide agrupó a los "ajustados", que perdieron capacidad de consumo diario, y a los "perdedores directos", una gran bolsa donde conviven los jubilados de la mínima, los trabajadores informales y los empleados públicos.
El PRO "se le planta" a La Libertad Avanza y advierte por un endeudamiento récord de las familias
A través de la Fundación Pensar, el partido aliado alertó que el equilibrio macroeconómico del Gobierno no llega a los bolsillos. El documento graficó el golpe a los jubilados, dividió a la sociedad en ganadores y perdedores, y dejó un duro aviso electoral de cara a 2027.







