La actriz chilena, que lleva más de una década en España, se pone en la piel de una psiquiatra que guarda los secretos más oscuros de una familia en ‘El homenaje’, que fue el último trabajo de Eusebio Poncela. “Quiso trabajar hasta el último momento. Murió haciendo lo que más le gustaba”, recuerda

Luisa Mayol (Chile, 45 años) siempre ha defendido que trabajar le hace sacar su mejor versión: “Soy mejor madre, mejor mujer y mejor pareja”. No lo plantea como una renuncia, sino como una forma de equilibrio: la de alguien que adora a sus hijos, pero que también necesita sentirse realizada e independiente. “Quiero que me recuerden como una mujer que luchó y que se hizo un espacio en un país que no era el suyo… aunque ahora ya lo siento mío”. Tras más de una década en España —donde ha construido su vida junto a Luis Tosar—, Mayol continúa levantando una carrera sólida y sin atajos. El homenaje (SkyShowtime), una serie de secretos familiares en la que interpreta a la psiquiatra que decide cuáles de ellos deben permanecer ocultos, es el último ejemplo.

Pregunta. En El homenaje nada es lo que parece. En esta época de redes y sobreexposición, ¿las apariencias nos siguen engañando?

Respuesta. Hubo un momento en el que coló, en el que veías redes y pensabas que la vida del otro era mejor que la tuya. Nuestra generación es más consciente porque hemos vivido sin ellas, pero son muy peligrosas. Yo intento educar a mis hijos en ese sentido. No tienen móvil ni redes, e intentaremos que no los tengan hasta los 16 años.