Lucas de la CalCorresponsal ShanghaiActualizado S�bado,
mayo
03:38Despu�s de que el embajador de Estados Unidos en Espa�a, Benjamin Le�n, advirtiera esta semana al Gobierno de Pedro S�nchez sobre los riesgos de estrechar lazos con Pek�n en sectores sensibles, la Embajada de China en Madrid ha difundido una contundente r�plica que fue recogida por varios medios oficiales chinos. El mensaje que trasladan es claro: Washington est� recurriendo una vez m�s a la "difamaci�n", la "manipulaci�n pol�tica antichina" y la exageraci�n de una supuesta amenaza china para tratar de interferir en las relaciones entre dos pa�ses soberanos.La reacci�n refleja hasta qu� punto Espa�a se ha convertido en los �ltimos a�os en uno de los socios europeos m�s importantes para el r�gimen de Xi Jinping. Mientras contin�a la rivalidad entre Washington y Pek�n, y Bruselas intenta navegar entre la dependencia econ�mica del gigante asi�tico y las exigencias estrat�gicas de la Administraci�n Trump, el Ejecutivo de S�nchez ha buscado mantener una relaci�n cercana y pragm�tica con la segunda econom�a mundial.La pol�mica estall� el mi�rcoles despu�s de que, durante un desayuno informativo, Le�n alertara de que China est� "empezando a penetrar en �reas cr�ticas" y reclamara a Espa�a "mucho cuidado" para evitar que empresas chinas ganen influencia en �mbitos como los datos, las telecomunicaciones o la defensa. El diplom�tico estadounidense, que se puso en marzo al frente de la delegaci�n de su pa�s, insisti� en un mensaje que Washington lleva a�os repitiendo respecto a Huawei, el gigante tecnol�gico chino que EEUU considera una amenaza para la seguridad nacional. La presencia de esta compa��a en infraestructuras estrat�gicas ha sido objeto de una intensa campa�a de presi�n por parte de los �ltimos gobiernos estadounidenses hacia sus aliados. Desde China, las palabras del embajador fueron interpretadas como una nueva muestra de la estrategia estadounidense para contener el ascenso tecnol�gico chino. Un portavoz de la Embajada china en Espa�a acus� a Le�n de lanzar "acusaciones y difamaciones infundadas" contra China y sus empresas, as� como de inmiscuirse en la cooperaci�n bilateral entre Madrid y Pek�n. Seg�n el representante chino, las relaciones entre ambos pa�ses se basan en el respeto mutuo, la igualdad y el beneficio compartido, y no deben estar sujetas a "injerencias ni restricciones externas".La respuesta fue amplificada por medios chinos como la agencia estatal Xinhua, el tabloide Global Times, editado en ingl�s, y Guancha, una de las plataformas nacionalistas m�s influyentes del pa�s. Este �ltimo medio acus� a Washington de mantener una narrativa "obsoleta" sobre la amenaza china y record� que Pek�n rechaza de forma sistem�tica las acusaciones de espionaje industrial, coerci�n econ�mica o pr�cticas comerciales desleales. El medio tambi�n recuper� un episodio inc�modo para EEUU: la expulsi�n hace unos a�os de funcionarios vinculados a la embajada estadounidense en Madrid por un supuesto intento de obtener informaci�n clasificada de los servicios de inteligencia espa�oles.M�s all� del intercambio de reproches, el cruce de declaraciones pone de relieve el creciente valor estrat�gico que Espa�a tiene para China dentro de Europa. Durante la �ltima d�cada, las empresas chinas han incrementado su presencia en sectores como la energ�a, las infraestructuras, la log�stica, la automoci�n y las telecomunicaciones. Huawei, en particular, lleva m�s de veinte a�os operando en Espa�a y ha construido una extensa red de relaciones con universidades, centros de investigaci�n y operadores tecnol�gicos.Adem�s, la relaci�n bilateral contin�a experimentado un impulso pol�tico notable, con Pedro S�nchez viajando el pasado abril por quinta vez a Pek�n, donde ven a Espa�a como uno de sus principales interlocutores dentro de una Uni�n Europea cada vez m�s dividida sobre c�mo gestionar la relaci�n con la superpotencia asi�tica.











