“Si el presidente de España no me ha recibido a mí, no creo que esté invitando al presidente Trump”. Con estas palabras se ha quejado el embajador de Estados Unidos en Madrid, Benjamín León Jr., de no haberse reunido todavía con el presidente Pedro Sánchez, más de tres meses después de incorporarse al puesto. El máximo representante de la Administración Trump en Madrid se ha reunido con los líderes del PP, Alberto Núñez Feijóo, y Vox, Santiago Abascal, además de con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Por parte del Gobierno le han recibido los ministros de Exteriores, Defensa, Interior y Agricultura, José Manuel Albares, Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Luis Planas, además de presentar credenciales al Rey.Benjamín León Jr. ha aprovechado su primera comparecencia pública desde que llegó a Madrid el pasado 16 de febrero para expresar “la frustración del presidente [Donald] Trump” porque “en 2025 en La Haya la OTAN se comprometió, y el 100% de los países, incluida España, se comprometieron a subir del 2 al 5% del PIB el gasto en Defensa y España es el único gobierno que ha dicho que no va a cumplir lo que dijo que iba a cumplir”. En un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, el embajador no ha querido especular con una posible retirada de las tropas estadounidenses de España, alegando que “la única persona que tiene el poder [de tomar esta decisión], como el máximo jefe del Ejército de Estados Unidos, es el presidente Trump”. Sí ha querido dejar claro que el origen del deterioro de las relaciones bilaterales está en el rechazo de Pedro Sánchez a aumentar el gasto militar hasta el 5%, sin entrar en la negativa a permitir el uso de las bases y el espacio aéreo para los ataques de EE UU e Israel contra Irán, y ha subrayado que las diferencias se limitan al ámbito de los gobiernos. “No es nada contra el pueblo español, es contra el Gobierno”, ha dicho de los comentarios de Trump quejándose de la posición de España. También ha subrayado que España es “un aliado indispensable de la OTAN” y que las bases de Rota y Morón, en las que están desplegados casi 7.000 soldados estadounidenses y sus familias, son “fundamentales para la defensa colectiva”.