El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha reunido este miércoles con el embajador de Estados Unidos en España, Benjamin León, en el Complejo de la Moncloa. Según la nota de prensa difundida por el gabinete de Presidencia, Sánchez ha mantenido un encuentro con el diplomático estadounidense para abordar la relación bilateral entre ambos países y los principales desafíos internacionales. En la reunión, Sánchez ha reiterado "su voluntad de continuar trabajando para fortalecer los vínculos transatlánticos y profundizar la cooperación en ámbitos de interés mutuo", según el comunicado difundido por Moncloa. León fue nombrado embajador en España por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 18 de diciembre, siendo acreditado el 18 de febrero de 2026 en sus funciones. El pasado 27 de mayo, en un desayuno informativo de Nueva Economía Forum, el diplomático estadounidense lamentó que, casi cuatro meses después de su acreditación, el presidente del Gobierno español no le había recibido, señalando el gesto como un ejemplo de las "diferencias" existentes entre la Casa Blanca y el Gobierno español. Preguntado sobre si el Gobierno tenía pensado invitar a Trump a España o realizar un viaje a EEUU en conmemoración de los 250 años de la independencia norteamericana, León aseguró que no creía que se hubiera hecho ninguna gestión al respecto. "Si el presidente de España no me ha recibido a mí, no creo que piense en invitar al presidente Trump a que venga aquí. Eso es todo lo que tengo que decir", aseguró León en el desayuno informativo, al que asistió 20minutos.En ese mismo foro, el embajador de EEUU agradecía ha agradecido "el esfuerzo de España para alcanzar el objetivo de destinar el 2% del PIB a defensa al que se comprometió", pero ha advertido que ese objetivo debe llegar al 5% porque "la paz no se mantiene sola" y "la libertad requiere fortaleza y preparación". Al mismo tiempo, expresó la frustración del presidente de EEUU, Donald Trump, porque España fuese el único país de la OTAN que expresase su negativa a cumplir con el 5% del PIB destinado a la Defensa, según lo acordado en la cumbre de la Alianza Atlántica en La Haya en 2025.