La vacunación continúa siendo una de las estrategias de salud pública más efectivas para prevenir enfermedades, reducir complicaciones y salvar vidas. Uno de estos casos es la vacunación contra el covid-19, enfermedad que, aunque ha disminuido en incidencia, ha dejado secuelas como el llamado covid prolongado, que puede afectar el sistema inmunológico y propiciar el desarrollo de problemas respiratorios, cardíacos y neurológicos.

El médico internista Estuardo Rojas detalla que los efectos del covid-19 han derivado en el desarrollo del llamado covid prolongado, afección que, en algunos casos, como la miocarditis, se presenta 10 veces más en una persona no vacunada que en una inmunizada. En Guatemala, las estadísticas de vacunación contra el covid-19 registran 20 millones 491 mil 71 dosis administradas, incluidas primeras dosis, esquemas completos, dosis de refuerzo y dosis adicionales, mientras que la población supera los 18 millones de habitantes.

La pandemia de covid-19 dejó en Guatemala 20,323 fallecimientos, según datos del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) hasta mayo del 2026. Mientras una parte de la población buscó completar su vacunación contra la enfermedad, otra solo cuenta con una dosis e incluso un sector se abstuvo de vacunarse, lo que, según expertos, podría traer consecuencias a futuro, principalmente entre las personas infectadas por SARS-CoV-2.