Río de Janeiro (EFE).- La comisión del Gobierno brasileño que investiga los casos de muertos y desaparecidos durante la dictadura militar (1964-1985) concluyó este viernes que el expresidente Juscelino Kubitschek fue asesinado en 1976 por agentes del régimen.

El informe, que afirma que la muerte «violenta del exmandatario fue causada por el Estado», elaborado por la historiadora Maria Cecília Adão, instructora del caso, fue aprobado por la mayoría de los miembros de la Comisión Especial sobre Muertos y Desaparecidos Políticos.

Por seis votos a favor y una abstención, el organismo, vinculado al Ministerio de Derechos Humanos, aseguró que el accidente automovilístico en que el exmandatario (1955-1960) supuestamente murió «nunca ocurrió».

Según el informe aprobado, ante el conjunto de hechos investigados y de los fraudes sistemáticos descubiertos, la comisión «reconoce formalmente» que la muerte «no fue natural, que fue violenta y que fue causada por el Estado en el contexto de persecución sistemática a la población identificada como disidente del régimen».

En consecuencia, el organismo determinó que el proceso administrativo sobre la muerte también se revise para la respectiva rectificación del certificado de defunción.