El mundo de par en parLa empresaria sevillana, una de las actuales l�deres de Silicon Valley, anticipa los desaf�os de la nueva tecnolog�a en los �mbitos educativo y profesional, pero se muestra optimista ante un futuro "esperanzador" para las nuevas generacionesActualizado Viernes,
mayo
00:05Quien mueve los hilos de la estrategia de investigaci�n en Inteligencia Artificial en Google, una de las empresas m�s punteras del mundo, no es un directivo cincuent�n m�s de Silicon Valley. Es la andaluza Pilar Manch�n (Sevilla, 1972), doctora en Ling��stica Computacional. Con m�s de 20 a�os de experiencia en Intel, Amazon y Roku antes de aterrizar en Google, Manch�n se mueve entre la empresa privada y las administraciones p�blicas. Desde hace un par de a�os, la sevillana sirve tambi�n como asesora del Gobierno de Espa�a en temas de digitalizaci�n e IA.Conversamos con ella cuando recala en Madrid para intervenir en un evento organizado por el gigante tecnol�gico, donde profesores, estudiantes, periodistas y creadores de contenido se re�nen para dilucidar el futuro de la educaci�n en plena transformaci�n del paradigma. Pese a los retos y disfunciones del sistema, se muestra optimista ante el "infinito abanico de oportunidades" que se atisba tras las primeras vacilaciones. "El 64% de los docentes tiene altos niveles de estr�s por temas administrativos", arranca Manch�n. "La IA es un asistente para esas tareas m�s frustrantes y menos vocacionales; podr�a liberar hasta una jornada de trabajo a la semana".Usted ha dicho que estamos viviendo "la mayor metamorfosis social" de nuestra historia. �Hay algo de esta revoluci�n tecnol�gica que le d� aut�ntico miedo, no como directiva de Google, sino como ciudadana?Me preocupa que no todo el mundo tenga la formaci�n suficiente para utilizar la inteligencia artificial de manera efectiva. Estamos construyendo una sociedad nueva y necesitamos que la gente sepa usar estas herramientas para trabajar mejor, aprender mejor o incluso disfrutar mejor de sus aficiones. Y luego est� todo lo relacionado con el alineamiento con valores humanos, la capacidad de auditor�a y el desarrollo responsable. La tecnolog�a siempre va a ser utilizada por actores negativos, igual que ha ocurrido con cualquier otra herramienta poderosa en la historia. Por eso es tan importante crear sistemas seguros y ense�ar a los ciudadanos a protegerse de los riesgos asociados.La Uni�n Europea est� regulando la inteligencia artificial mucho m�s r�pido y con m�s dureza que Estados Unidos. �Le preocupa que Europa termine siendo la conciencia �tica del mundo digital, pero no su l�der tecnol�gico?Desde luego. Tambi�n me preocupa que regular demasiado o hacerlo mal pueda acabar perjudicando la innovaci�n. Regular es imprescindible, por supuesto, pero hay que hacerlo con mesura y escuchando mucho a quienes despu�s tendr�n que aplicar esas normas: empresas, universidades, usuarios, investigadores... Si nos pasamos de la raya, acabamos poniendo en desventaja a nuestra propia sociedad. Y eso afecta a todo: a la educaci�n, al empleo, a la competitividad y hasta al PIB. Hay riesgos reales, claro, pero si s�lo pens�ramos en los accidentes de coche o avi�n, nadie se subir�a jam�s a uno.�D�nde pondr�a esa barrera?M�s que una barrera, creo que se trata de aplicar una filosof�a. Hay que encontrar el equilibrio entre seguridad e innovaci�n. Porque si buscas una seguridad absoluta, probablemente te quedes tambi�n sin los beneficios enormes que puede aportar esta tecnolog�a.Para saber m�s�Cree que dentro de unos a�os veremos los 'deepfakes' como hoy vemos Photoshop, algo asumido y cotidiano, o estamos infravalorando el impacto de vivir en una realidad falsificable?Vamos a pasar por una transici�n complicada. Lo que a m� me gustar�a es que lleg�ramos a un punto de madurez tecnol�gica donde las herramientas incorporen sistemas de verificaci�n, marcas de agua o mecanismos que permitan identificar cu�ndo un contenido ha sido generado por IA. Lo importante es que el usuario pueda saber de d�nde viene la informaci�n y qu� est� viendo exactamente. Y, sobre todo, que mantengamos el pensamiento cr�tico. El gran peligro es encerrarnos en cajas de resonancia donde s�lo consumimos informaci�n que confirma lo que ya pensamos.Las campa�as pol�ticas se sustentan cada vez m�s de contenido manipulado y desinformaci�n. �La IA puede salvar el debate p�blico o terminar� convirtiendo la pol�tica en una guerra de percepciones imposibles de verificar?Puede pasar cualquiera de las dos cosas. La inteligencia artificial tambi�n est� ayudando much�simo en tareas de verificaci�n y detecci�n de desinformaci�n. Pero creo que en pol�tica tiene que existir un grado muy alto de transparencia: c�mo se usa la IA, con qu� datos y con qu� finalidad. Igual que tienes derecho a saber si est�s hablando con una persona o con un agente automatizado, tambi�n deber�a existir claridad en determinados usos pol�ticos. La transparencia y la auditabilidad son fundamentales.�Y qu� est� viendo usted ahora mismo: m�s riesgos o m�s oportunidades?Sinceramente, muchas m�s oportunidades. Estamos viendo creatividad, innovaci�n, herramientas incre�bles para aprender, para investigar o para resolver problemas complejos. Hay much�sima gente joven utilizando estas tecnolog�as de maneras muy imaginativas, incluso desde disciplinas no t�cnicas. Eso es muy esperanzador. Ahora bien, tampoco podemos relajarnos. Los modelos mejoran constantemente y cada vez alucinan menos, pero nunca van a ser perfectos. Necesitamos gobernanza, supervisi�n y una reflexi�n constante sobre los posibles usos negativos.Usted asesora tambi�n a gobiernos e instituciones. �Qu� necesidades se repiten cuando le piden ayuda?Depende mucho del pa�s o de la administraci�n, pero hay dos grandes l�neas. Una es la digitalizaci�n: c�mo utilizar la tecnolog�a para ofrecer mejores servicios p�blicos de forma m�s eficiente y m�s barata. Y otra mucho m�s estrat�gica: qu� papel quiere jugar ese pa�s en la revoluci�n de la IA, c�mo formar a los ciudadanos o c�mo mantenerse competitivo. Muchas veces lo que hacemos es compartir experiencias, explicar qu� est� funcionando en otros lugares y ofrecer herramientas para que puedan tomar decisiones informadas.Muchos profesores admiten que ya no saben distinguir un trabajo brillante de un alumno un texto generado con IA. �La educaci�n est� entrando en una crisis de autenticidad?Creo que estamos entrando en una etapa en la que tenemos que replantearnos qu� es exactamente lo que valoramos. Una copia perfecta de un cuadro de Van Gogh puede ser t�cnicamente impecable y, aun as�, el original sigue teniendo m�s valor porque detr�s hay una intenci�n, una idea, una autor�a. Con la IA ocurre algo parecido. La cuesti�n es decidir si valoramos �nicamente la ejecuci�n t�cnica o si damos m�s importancia a las ideas, a la tesis, al pensamiento que hay detr�s. Probablemente vamos hacia modelos h�bridos, donde exista una colaboraci�n entre el ser humano y la inteligencia artificial. Y eso obliga tambi�n a cambiar la forma de evaluar.Los estudiantes utilizan herramientas para resumir libros que no leen, resolver tareas que no entienden o incluso redactar trabajos universitarios de fin de estudios. �Estamos criando generaciones m�s eficientes o intelectualmente m�s perezosas?Depende de c�mo se utilice la herramienta. La IA puede hacerte much�simo m�s eficiente, pero eso no significa que autom�ticamente vaya a utilizarse bien. Tambi�n puedes usar internet para aprender F�sica Cu�ntica o para perder el tiempo scrolleando durante ocho horas. La clave est� en ense�ar a la gente a sacar verdadero partido a estas tecnolog�as. Por eso son tan importantes la formaci�n y la divulgaci�n."La inteligencia artificial tiene riesgos reales, pero si s�lo pens�ramos en los accidentes de coche o avi�n, nadie subir�a a uno"Se habla mucho de los empleos que desaparecer�n, pero quiz� el gran cambio sea otro: que ya no sepamos qu� significa ser valioso en el �mbito profesional. �Qu� habilidades humanas van a convertirse en un lujo para Recursos Humanos?La capacidad de aprender constantemente. Eso va a ser esencial. La parte t�cnica se va a dar por supuesta: tendr�s que saber utilizar herramientas de inteligencia artificial en tu sector. Pero lo realmente diferencial ser�n las habilidades humanas, la multidisciplinariedad, la adaptaci�n y la capacidad de relacionarte con otros. Stephen Hawking dec�a que la verdadera inteligencia es la capacidad de adaptarse al cambio. Creo que esa definici�n tiene hoy m�s sentido que nunca.Esa idea conecta mucho con el concepto de resiliencia, que aparece por todas partes desde la pandemia.Exacto. Porque ya no sirve ser brillante s�lo hoy. Tienes que ser capaz de seguir evolucionando dentro de cinco a�os, dentro de diez, dentro de veinte. El aprendizaje ya no termina nunca.Hay periodistas, m�sicos, ilustradores o actores de doblaje que denuncian que la IA se est� entrenando con su trabajo previo y luego han de competir contra ella. �Entiende ese enfado?Lo entiendo, claro. Pero creo que muchas veces confundimos el valor de la herramienta con el valor humano. Una impresora 3D puede reproducir una escultura perfecta, pero eso no elimina el valor del escultor en m�rmol. El valor art�stico muchas veces est� precisamente en saber que detr�s hay una persona, una historia, una t�cnica, miles de horas de trabajo. Vivimos un auge de la artesan�a y las manualidades precisamente por eso. Hay componentes muy subjetivos en la creatividad humana que no desaparecen porque exista una tecnolog�a capaz de generar algo parecido.Pero hay profesiones que combinan lo creativo y lo t�cnico, como la traducci�n o la interpretaci�n, donde s� existe una amenaza m�s clara.Claro, porque ah� hablamos de trabajos donde hay una parte t�cnica muy importante. Pero tambi�n creo que van a aparecer nuevas formas de creatividad. En Google trabajamos con artistas que utilizan herramientas tecnol�gicas para crear obras completamente nuevas, imposibles hace unos a�os. La tecnolog�a no elimina necesariamente la creatividad: muchas veces abre nuevos lenguajes art�sticos.Hace unas semanas, el profesor Ram�n Salaverr�a, catedr�tico en la Universidad de Navarra, denunci� la publicaci�n de un 'paper' cient�fico generado con IA que inclu�a referencias falsas, entre ellas art�culos que �l nunca escribi�. �Debe reinventarse la manera de hacer ciencia para que la Academia no pierda legitimidad?S�, y de hecho ya estamos en ello. La IA puede ayudarte enormemente en investigaci�n: localizar bibliograf�a, estructurar un paper, ordenar informaci�n o acelerar revisiones de literatura. Eso es fant�stico. Pero luego tiene que existir un marco �tico y una responsabilidad humana detr�s. Nosotros estamos trabajando precisamente en herramientas y protocolos para garantizar trazabilidad, auditor�a y verificaci�n de fuentes. La IA puede ayudarte a investigar mejor, pero no puede sustituir el rigor cient�fico.Siempre se dice que la tecnolog�a avanza mucho m�s r�pido que la sociedad. �Tenemos la madurez suficiente para enfrentarnos de golpe a todos estos cambios?Esa pregunta me recuerda a cuando le preguntas a alguien si est� preparado para ser padre o madre. Muchas veces no importa tanto si lo est�s ya como si entiendes que tienes que prepararte para estarlo porque viene igualmente. Con la inteligencia artificial ocurre algo parecido. Tenemos que formar a la sociedad y generar conciencia �tica sobre c�mo utilizar estas herramientas. Y tambi�n recordar algo importante: la gente tiene m�s poder del que cree. No podemos quedarnos en un uso superficial de la IA, en crear im�genes graciosas o perturbadoras con un prompt. Esto va mucho m�s all�. Y cuanto m�s participe la ciudadan�a en esa conversaci�n, mejor.















