Para algunos conductores el coche se convierte en un espacio aislado donde les resulta más fácil desahogarse y dejarse llevar por las emociones. Así, en determinados casos su comportamiento cambia, como le sucede al protagonista de la famosa novela de Robert Louis Stevenson, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr Hyde (1886). Según el último estudio de la Fundación Línea Directa, Conductor sostenible: una nueva forma de estar al volante, el 74% de los automovilistas españoles reconoce que experimenta una transformación negativa cuando conduce, recurriendo de forma habitual a los insultos o a la agresividad frente a otros usuarios de la vía. Asimismo, esto deriva en una tendencia a ignorar las normas de circulación.Un conductor se encara a un peatón que cruza la calle Getty ImagesDetrás de esa pérdida de control hay mucho más que malos modales, pues el incumplimiento de las normas sigue teniendo un enorme peso en la siniestralidad vial en España. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), pese a la ligera mejora de los últimos balances, cada año siguen muriendo más de mil personas en nuestras carreteras en accidentes donde el factor humano es determinante, especialmente por exceso de velocidad, distracciones o comportamientos de riesgo.El anonimato como detonante de la agresividad al volanteLa ciencia lleva años estudiando este fenómeno. En la revista Tráfico y Seguridad Vial, la psicóloga de la DGT Patricia Pérez Fernández explica que el coche actúa como una especie de “segunda piel”, generando una sensación de aislamiento y anonimato que reduce el autocontrol y facilita conductas impulsivas que normalmente no saldrían a relucir fuera del vehículo. Además, las retenciones, las prisas, el tráfico denso o incluso las dificultades para aparcar pueden actuar como detonantes.La agresividad vial puede manifestarse de muchas formas: desde insultos, gritos y gestos hasta maniobras intimidatorias realizadas con el propio vehículo. El estudio de la Fundación Línea Directa, elaborado a partir de una encuesta a 1.700 conductores, refleja hasta qué punto este comportamiento se ha normalizado en las carreteras españolas: el 29 % reconoce utilizar el claxon de manera recurrente para protestar y uno de cada cuatro admite realizar adelantamientos bruscos para intimidar.Un conductor habla con el móvil mientras conduce, un comportamiento que no está permitido y supone la pérdida de 6 puntos del carnetUnsplash / Michael KahnLas consecuencias de estas actitudes van mucho más allá de una discusión puntual o un gesto inapropiado. Según los datos recopilados para el estudio por la Fundación Línea Directa junto al Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universidad de Valencia, las conductas agresivas multiplican por diez el riesgo de sufrir un accidente con víctimas y por 30 el de verse implicado en un siniestro grave con heridos.Radiografía de las infracciones más habituales al volanteEste preocupante repunte del peligro en carretera se alimenta de forma directa del incumplimiento de las leyes de tráfico más elementales: uno de cada tres conductores reconoce que no respeta los límites de velocidad habitualmente ni la distancia de seguridad. Y el uso del móvil al volante continúa siendo muy preocupante: el 48 % admite utilizarlo mientras conduce pese al endurecimiento de las sanciones y las campañas de concienciación impulsadas durante los últimos años.La situación resulta todavía más alarmante en los casos relacionados con el alcohol y las drogas, ya que el 14 % de los encuestados reconoce haber consumido este tipo de sustancias antes de ponerse al volante, un comportamiento que sigue teniendo un fuerte reflejo en las estadísticas oficiales. Según los últimos informes del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, cerca de la mitad de los conductores fallecidos en carretera da positivo en alcohol, drogas o psicofármacos.Accidente de tráfico Unsplash / Anthony MawAnte estas cifras, la directora general de la Fundación Línea Directa, Mar Garre, insiste en que el conductor sigue siendo la pieza clave para reducir la siniestralidad: “El conductor es clave para alcanzar una movilidad 100 % segura y sostenible”.El mantenimiento del vehículo, pilar de la seguridad vialEl informe de la Fundación Línea Directa también pone el foco sobre otro aspecto menos visible: la estrecha relación entre la eficiencia, el estado mecánico del coche y el riesgo en carretera. El 66 % de los conductores reconoce que opera sin considerar el impacto ambiental de sus hábitos al volante, a pesar de que, como señala Garre, una conducción suave reduce un 15 % el consumo de carburante y las emisiones.A esta falta de conciencia ecológica se suma el progresivo envejecimiento del parque automovilístico español: un 16 % de los encuestados califica de deficiente o mejorable el mantenimiento preventivo de su coche. Desatención que se refleja en los registros de las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV), donde uno de cada cinco automóviles es rechazado en el primer intento, constituyendo las emisiones contaminantes el 22,3 % de los defectos graves detectados.Es obligatorio pasar periódicamente la inspección técnica ITV a partir de cierta edad del vehículoAECA-ITVEste descuido en el taller se traduce con rapidez en una mayor mortalidad sobre el asfalto, pues según los datos del estudio, el 44 % de los siniestros mortales registra la implicación de vehículos que superan los 15 años de antigüedad. El informe también hace hincapié en que el riesgo técnico se vuelve crítico al constatar que el 85 % de las personas que perdieron la vida en siniestros relacionados con una avería, viajaba en automóviles que circulaban con la ITV caducada o desfavorable.Solo una minoría encaja en el perfil de conductor sostenibleAl cruzar factores como el respeto hacia otros usuarios, el cumplimiento de las normas y los hábitos de conducción eficiente, las conclusiones del estudio dejan otro dato especialmente llamativo: solo el 6,1 % de los conductores encuestados puede considerarse plenamente sostenible.Los conductores responsables deben cumplir la normativa y mantener el civismo cuando están al volanteLas diferencias entre territorios también son notables, pues Asturias lidera el ranking con un 10,5 % de conductores considerados sostenibles, seguida del País Vasco con un 10,1 %. En el lado contrario de la balanza se sitúan Baleares y La Rioja. Para intentar revertir esta situación, la Fundación Línea Directa ha impulsado un manifiesto basado en cinco principios: fomentar la empatía al volante, respetar las normas, proteger a los usuarios vulnerables, reducir el impacto ambiental y avanzar hacia el objetivo de cero víctimas.Más allá de campañas, cifras o etiquetas, el estudio deja una reflexión difícil de ignorar: la responsabilidad de ponerse al volante reside en el cumplimiento de las normas básicas, pero también en el compromiso de mantener el civismo y los valores cotidianos desde el preciso instante en que se cierra la puerta del coche.
El efecto 'Dr. Jekyll y Mr. Hide' al volante: por qué el 74% de los conductores se transforma e insulta dentro del coche
El último estudio de la Fundación Línea Directa indica que uno de cada tres conductores admite no respetar habitualmente los límites de velocidad ni la distancia de seguridad, y el 48% dice que sigue usando el móvil














