Javier Herrero | Madrid (EFE).- «Más valiente, sereno y consciente», Manuel Carrasco se presenta también más explícito y directo que nunca en las letras de ‘Pueblo salvaje I’, disco que publica este viernes en torno a la idea de reconectar como civilización pero especialmente como personas, con fe en la humanidad incluso en estos tiempos.«Aunque yo hubiera perdido la esperanza, no lo diría y menos en una canción, porque sé lo que significan. En algunos pasajes sí que se me ha podido notar alguna vez que la he perdido, pero seguidamente busco el lado bueno de las cosas. Las canciones tienen que servir para eso, no pueden servir solo para decir ‘te quiero'», asevera en una charla con EFE celebrada este jueves en Madrid.Este ‘Pueblo Salvaje I’ (Universal) llega solo un año después de ‘Pueblo Salvaje II’ (2025), en ese orden inverso porque, mientras en aquel hacía un canto al empoderamiento colectivo, lo que cuenta aquí tenía que ir por delante, que es su propia recomposición.

«La idea central es la reconexión con uno mismo»

«La idea central es la reconexión con uno mismo», confirma ante un álbum con más sonidos de Oriente (mientras el otro miraba más a Occidente) y sobre todo más «íntimo», de ahí que haya incluido a su familia como acompañamiento vocal en ‘A la sombra de una higuera’, que es un tema que habla de su niñez humilde pero feliz en su propio «pueblo salvaje».Huelva está también presente como paisaje en el corte que le sigue, el último del álbum y que se llama paradójicamente ‘El origen’, con su mar de fondo, un fandango y cinco frases, lo que para él representa el mejor resumen de todo el álbum.