Con el frío y la lluvia pueden aparecer algunos síntomas que podrían indicar un resfriado o gripe, aunque estas enfermedades no están vinculadas directamente con el clima. Ambas son infecciones respiratorias virales que, aunque pueden confundirse con facilidad, presentan diferencias importantes en sus síntomas y tratamiento.
“El resfriado común es causado principalmente por rinovirus (responsable de más del 50% de los casos), aunque también pueden causarlo otros virus, como coronavirus estacionales, adenovirus y virus sincitial respiratorio”, explica Nancy Sandoval, infectóloga y vicepresidenta de la Asociación Panamericana de Infectología.
Agrega que el resfriado se caracteriza por síntomas leves o moderados, localizados principalmente en las vías respiratorias superiores: congestión nasal o secreción nasal, estornudos y leve malestar de garganta.
Por otro lado, la gripe o influenza es una enfermedad sistémica más agresiva causada específicamente por los virus de la influenza, que pueden ser de tipo A o B.
“Su inicio es brusco, con fiebre alta (38.5–40 °C), dolor muscular intenso (mialgias), fatiga marcada, dolor de cabeza y malestar general pronunciado. Una manera práctica de diferenciarla es que, con un resfriado, uno ‘se siente mal’; con influenza, uno ‘se siente demasiado enfermo para levantarse de la cama’”, explica.














