Es algo que desconcierta a mucha gente. Después de unos días en la playa tumbados al sol, amanecen al día siguiente con la nariz tapada y el dolor de garganta de un resfriado. Si en invierno esto puede tener sentido con el frío, la lluvia, y la gente encerrada en interiores, en vacaciones parece una injusticia. Pero los virus que causan el resfriado no entienden de calendarios.
El resfriado es una infección vírica de las vías respiratorias superiores que puede estar causada por más de 200 virus distintos. Sin embargo, la gripe es provocada exclusivamente por los virus de la influenza (principalmente los tipos A y B), y tiene síntomas sistémicos como fiebre alta, malestar general y dolores musculares.
El agente más frecuente del resfriado es el rinovirus. A diferencia de la gripe (virus influenza) o el virus respiratorio sincitial (VRS), que siguen un patrón estacional con un pico en los meses fríos, el rinovirus y los enterovirus circulan durante todo el año. Un análisis a lo largo de cuatro años confirmó que el rinovirus y enterovirus fueron los patógenos más detectados en todas las estaciones sin excepción.
Por qué el resfriado es más frecuente en invierno, pero no solo
Es cierto que las infecciones respiratorias son más comunes en invierno, y esto tiene varias causas. En los meses de frío, las bajas temperaturas resecan la mucosa nasal y reducen su capacidad de atrapar y eliminar virus y otros patógenos. El frío también favorece la supervivencia de los virus envolventes (como el de la gripe) en superficies y aerosoles en el aire. Por último, en invierno la gente pasa más tiempo en espacios cerrados y mal ventilados, donde la transmisión es mucho más fácil.












