Barrio Portugal-Matta. Es el lugar donde nací y viví hasta que me casé, a los 20 años. Es inolvidable para mí, porque transcurrió con una intensa vida de barrio. Teníamos un grupo de unos 15 muchachos y durante varios años jugamos fútbol en las aceras de Avenida Matta una vez que salíamos del colegio, en las tardes. Las pichangas eran sagradas todas las tardes. El juego allí nos duró hasta que rompimos un par de vidrios de casas de los vecinos. En el barrio nadie era rico, pero nadie era verdaderamente pobre. Éramos todos de sectores medios, medios bajos, y muy amigos.Estadio Nacional. Yo asistí a la inauguración del Estadio Nacional en diciembre de 1938. Tenía 10 años. Asistí porque, en uno de los actos que hubo de gimnasia rítmica, estaba mi hermana. El presidente Arturo Alessandri Palma hizo construir el Estadio Nacional y quiso inaugurarlo antes de entregar el mando a Pedro Aguirre Cerda. Pero en septiembre de 1938 había ocurrido la matanza del Seguro Obrero en que casi 60 muchachos de una organización nazi fueron masacrados por los carabineros. El día de la inauguración del estadio, cuando Alessandri se levantó, se produjo una rechifla de tal naturaleza que yo, un niño que estaba solo ahí, estaba aterrado. Alessandri se puso a hablar durante unos 10 minutos, y la rechifla generalizada no paró un instante. Obviamente nadie lo escuchó. (Avenida Grecia 2001, Ñuñoa).Instituto Nacional. Estuve nueve años consecutivos en el Instituto Nacional. Solo otros dos compañeros de mi curso hicimos juntos el itinerario completo. Fue maravilloso. Recuerdo todos los profesores que tuve. En el último año y llegó un nuevo profesor de dibujo. En el primer mes de clases, se me acerca y me dice: “¿Tú qué vas a estudiar?” Yo le digo: “No sé, mi mejor amigo Félix Martínez Bonatti, se va al Pedagógico, Creo que lo voy a acompañar”. Pero por mi habilidad en el dibujo me dijo: “¿Tú estás loco?, te vas a morir de hambre. ¡Tú, arquitecto!”. Me fui a la biblioteca del instituto y encontré el libro de Le Corbusier, Vers une architecture. Me lo leí completo y me maravilló. (Arturo Prat 33).Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile (antigua sede). Recuerdo la emoción con que yo llegué a mi primer día en la escuela de Arquitectura. No sabía qué lápices, qué cosas llevar. Entré a la escuela, pero era un bullicio, estaban todos en el hall. La escuela estaba en un estado de asamblea, porque estaban discutiendo un nuevo plan de estudios. Nadie me daba pelota, nadie me preguntaba nada. Todos discutían acaloradamente. Yo tengo el beneficio de haber sido la primera generación que se formó con el nuevo plan de estudios de la reforma de 1946. Antes, la escuela de Arquitectura era académica total. En el primer año se estudiaban los órdenes clásicos: el dórico, el jónico, el corintio. Era una escuela tan absurda. Pero ahí cambió. (Plaza Ercilla 803, Santiago)Edificio de la Unctad III (actual Centro Cultural GAM). Fue inolvidable la construcción del edificio de la Unctad en un año. En marzo de 1971 el presidente Salvador Allende anunció que en abril de 1972 se iba a inaugurar en Santiago la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad). Dijo que había un doble desafío: organizar una conferencia a la que asisten unos 3.000 delegados y construir un edificio que reciba a esta asamblea. Yo pensé: “Pobre el huevón que le caiga la teja [responsabilidad]”. Días después Allende nos citó a La Moneda a siete arquitectos de diferentes reparticiones públicas [para construir el edificio]. Había dos opciones para el lugar: en el parque O’Higgins y un terreno en la acera norte de la Alameda. Allende no vaciló y dijo: “En la Alameda, para que lo vea todo el mundo”. Así que me cayó a mí la teja de hacer el edificio donde hoy está el GAM. Fue un episodio hermoso y fundamental, y un desafío notable en mi vida. (Av. Libertador Bernardo O’Higgins 227, Santiago).Piscina Antilén, en el Parquemet. Apenas asumir como director ejecutivo de la Corporación de Mejoramiento Urbano, Cormu, en noviembre de 1970, llegó a mi oficina una delegación de dirigentes sindicales del cerro San Cristóbal. Me dijeron: “Lo venimos a invitar para visitar el cerro y mostrarle los puntos de interés que nosotros queremos desarrollar”. Fuimos al cerro e hicimos un recorrido. Así llegamos a un espacio enorme. Me explicaron que era un depósito que se preparó para poder regar este sector del cerro, pero que nunca se terminó. “Esto —me dijeron los compañeros— debiera transformarse en una piscina popular, porque la Tupahue [también en el cerro] cobra un precio que no está al acceso de cualquier trabajador”. Me pareció una estupenda idea. Nos pusimos mano a la obra y a comienzos de enero de 1971 inauguramos la piscina [llamada Piscina Popular Chacarillas]. En dos meses fuimos capaces de hacer una piscina que tuvo un eco enorme en ese momento.Teatro Caupolicán. Ahí íbamos a ver Las Águilas Humanas, que eran unos equilibristas. Ellos actuaban como con un pijama blanco, como unos calzoncillos largos. Los hermanitos Lara eran dos gimnastas famosos en esa época. Yo cerraba los ojos cuando los veía tirarse de un lado al otro. Cuando estaba en Dawson [el campo de prisioneros durante la dictadura de Pinochet] todos empezamos a pedir calzoncillos largos [para resistir el frío]. Entonces le conté a mis compañeros que la primera vez que yo conocí calzoncillos largos fueron los de los hermanos Lara, del circo Las Águilas Humanas. Así que en Dawson se popularizaron los calzoncillos como los Lara. “¿Dónde están mis Lara?” “¿Quién tomó mis Lara?”, decíamos. Para todo el mundo nunca fueron calzoncillos, eran los Lara. (San Diego 850, Santiago).Cine Portugal. Ya no existe. Estaba situado en 10 de Julio, casi esquina Portugal. El cine se debe haber inaugurado por 1936. Íbamos siempre a las matines del domingo, con los amigos del barrio, unos 10 o 12, más o menos en patota. En el intermedio salíamos al foyer y fumábamos nuestros primeros pitos [cigarrillos]. Nos creíamos grandes. Nos paseamos los varones en una dirección y las chiquillas, en otra. En ese tiempo, la primera parte de la función eran los noticiarios y las sinopsis. Ahí vi El Jorobado de Notre Dame (1939), con Charles Laughton.Sinagoga Bicur Joilim. Es la primera sinagoga que hubo en Chile. Mi padre no era creyente, pero mi madre celebraba Yom Kippur y otras festividades judías, como Rosh Hashaná. En una de esas fechas se quedaban en la sinagoga, hacían ayuno y esperaban hasta que salía la primera estrella del día siguiente. Y permanecían todo el tiempo ahí, en el templo. El Bicur Joilim es un lugar que tiene un antejardín bastante grande. Entonces nosotros los niños solíamos ir y mientras nuestros padres o madres ayunaban ahí y seguían los oficios, nosotros jugábamos a la pelota con otros cabros [niños] en ese jardín enorme y corríamos por todos lados. Lo disfrutamos bastante. (Avenida Matta 624).Avenida Matta. Era mucho más ancha que ahora. Yo la conocí amplia, con árboles y escaños preciosos. Yo tenía 10 u 11 años y, cuando llegaba del colegio, el abuelo Moisés me pedía que lo llevara hacia la Avenida Matta y ahí se sentaba. Le gustaba ver pasar el tranvía 33. Avenida Matta fue además centro de muchas actividades. Como tenía una platabanda ancha [franja central de la avenida], desde Portugal hacia el poniente estaba embaldosada, y ahí se celebraba por muchos años la Fiesta de la Primavera. En la acera norte estaba la peluquería Gallardo, y el dueño sacaba a la calle una radio, la ponía en volumen alto y bailábamos ahí.