El Consistorio busca contener el avance de estos alojamientos tras el auge de grandes operadores y fondos de inversión, mientras la oposición reclama restricciones más duraderas
El Ayuntamiento de Málaga estudia la forma legal de detener la proliferación de bloques de apartamentos turísticos en la ciudad. El alcalde, Francisco de la Torre, ha anunciado este miércoles que quiere establecer una moratoria sobre las nuevas licencias de estos negocios, cuyo número ha crecido un 18% en los dos últimos años para acercarse a las 10.000 plazas. “Haremos todo lo posible, con rapidez y solidez jurídica”, ha dicho el regidor sin aclarar el periodo en que se establecerá la limitación, el momento en el que ocurrirá o cómo se hará efectiva. “Cuanto antes”, ha insistido sin detallar más sobre una norma que también afectará a los hoteles de menor rango de estrellas y los locales comerciales que se transformen para convertirse en alojamientos turísticos.
La capital malagueña vuelve así a reaccionar al contexto de turistificación en el que, desde hace años, está envuelta. Ya lo hizo entre 2024 y 2025 respecto a las viviendas de uso turístico (VUT), primero imponiendo limitaciones en las zonas donde más se acumulan y más tarde, ya el verano pasado, estableciendo una moratoria de tres años que impide que se otorguen nuevas licencias para pisos turísticos. Su número, desde entonces, se ha estancado alrededor de las 12.000 en la ciudad, aunque siguen siendo “3.000 más que Barcelona teniendo un tercio de su población”, como recordaba este miércoles el director del Instituto de Estudios Urbanos y Sociales, Pedro Marín Cots, en Málaga hoy. El mercado reaccionó rápido a las nuevas normas y se adaptó: ahora apuesta por los bloques de apartamentos turísticos ―que sí están permitidos— cuyo número se ha disparado con la llegada de grandes empresas del sector y fondos de inversión. Han pasado de 297 en 2024 a 354 en abril de 2026, según los datos de inteligencia turística de Turismo Costa del Sol. O lo que es lo mismo, de 7.769 a 9.189 plazas, un 18% más, la mayoría en el centro histórico, cada vez más saturado de oferta para visitantes y con menos vecinos. Recientemente, además, la Gerencia de Urbanismo dio licencia para cuatro más que sumarían otras 200 camas.






