José María García Urbano, alcalde de Estepona (PP), va a entrar de lleno en el negocio turístico. El regidor ha obtenido licencia del Ayuntamiento de Málaga para levantar veinte apartamentos turísticos en la capital de la Costa del Sol, donde la proliferación de esta modalidad de establecimientos está generando un ruidoso debate político en las últimas semanas. Tanto, que el alcalde Francisco de la Torre (PP) anunció hace doce días que el consistorio no concedería más licencias durante un año, sin aclarar desde cuándo. “Haremos todo lo posible, con rapidez y solidez jurídica” para fijar la moratoria “cuanto antes”, dijo. Por ahora sigue sin aprobarse y por esa rendija abierta va a colarse el edificio que pretende levantar La Corrala de Capuchinos.

Esta es una de las sociedades “históricas” del alcalde esteponero, constituida en 2003 y administrada por su mujer hasta 2019 y luego por él. Tiene un capital social suscrito de 600.000 euros, pero apenas ha tenido actividad en el tráfico mercantil en este tiempo. En la actualidad su domicilio está en el despacho profesional del concejal Salvador Pedraza, en Málaga capital, donde también tenía su domicilio Inversiones Delmar 2022, la empresa administrada por Nadia Odeh Núñez (nuera de García Urbano) que obtuvo la concesión del restaurante del lujoso Mirador del Carmen, en Estepona. Esa adjudicación, desvelada por este medio, está ahora siendo investigada por el juzgado de instrucción 4 de Estepona, que ha recibido ya tres informes de la UDEF donde se subraya el posible tráfico de influencias.