BOGOTÁ (AP) — Cuando fervorosas seguidoras se acercaron a Abelardo de la Espriella para pedirle una fotografía, él les agradeció por ponerle “una raya a El Tigre”, el animal que adoptó como apodo y que se ha convertido en el símbolo de su campaña a la presidencia de Colombia.La ferocidad de ese felino es la que promete utilizar para combatir a los grupos armados ilegales y los narcotraficantes que azotan al país.“Al narcoterrorismo, a quienes he sentenciado y los he declarado objetivo militar, los voy a acabar como unas cucarachas, como unas ratas. Voy a hacer caer sobre ellos la ira de Dios como nunca antes se ha visto”, aseguró De la Espriella en entrevista con The Associated Press en la recta final de la campaña.De estilo frontal, De la Espriella decidió que su primera aspiración electoral fuera por el cargo más importante del país. Asegura que su campaña se financió con el dinero que ha acumulado en su carrera de abogado y luego como empresario con marcas propias de vino, ron y ropa y se describe como un candidato independiente.
De la Espriella, de 47 años, se hizo un nombre como abogado defendiendo clientes de alto perfil como el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) y también polémicos como Alex Saab, un aliado cercano del derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro que enfrenta problemas con la justicia estadounidense y a quien dejó de representar hace aproximadamente siete años.










