Daniel R. CarunchoBarcelona 28/05/2026 13:19 Actualizado a 28/05/2026 14:03 Mientras intenta buscar una salida a la guerra de Irán, Donald Trump mantiene un ojo en Cuba. El presidente estadounidense hace meses que ejerce una presión salvaje sobre la isla, con la idea de desalojar al régimen castrista del poder, y cree que esa estrategia podría dar sus frutos pronto. Así lo aseguran altos funcionarios de la Casa Blanca al portal Axios, que declaran que el colapso del Gobierno cubano podría producirse este mismo verano.Según estas fuentes, la Administración estadounidense ya se está preparando para ese escenario y ha ensayado planes de respuesta militar en caso de que la isla quede sumida en el caos. Sobre todo, se ha estudiado cómo actuar ante una revuelta popular que sea duramente reprimida por la dictadura, como sucedió en las protestas de julio del 2021.Asimismo, los funcionarios subrayan que Trump “no tiene prisa” por acabar con el régimen. La idea del republicano es que el colapso llegue por una asfixia gradual, producida por la combinación de las sanciones económicas y el bloqueo energético. “Contamos con un amplio abanico de herramientas”, dice una de las fuentes consultadas por Axios., que avanza que “pronto” se aprobarán nuevas medidas para doblegar al régimen.Trump comenzó a incrementar la presión sobre Cuba el pasado enero, tras la exitosa operación estadounidense en Venezuela que acabó con la captura de Nicolás Maduro. La caída del líder bolivariano, uno de los principales aliados del castrismo, despejó el camino para que el republicano moviera ficha en la isla: impuso un bloqueo petrolero que dejó a los cubanos sin el crudo subsidiado que hasta entonces recibían de Venezuela, amplió las sanciones contra entidades y funcionarios del régimen e inició la persecución judicial del expresidente Raúl Castro, imputado por la fiscalía estadounidense el pasado día 20 por el derribo de dos avionetas en 1996.En paralelo a estas medidas –que están llevando a la población cubana a una situación insostenible, con continuos cortes en el suministro eléctrico y afectaciones en los servicios básicos–, el Pentágono hace meses que está posicionando efectivos en aguas cercanas a la isla, en un claro intento de amedrentar al régimen cubano. La semana pasada, coincidiendo con la imputación de Raúl Castro, el portaviones de propulsión nuclear USS Nimitz, uno de los mayores buques de guerra del mundo, capaz de transportar 90 cazas, llegó a la región escoltado por su grupo de ataque. Su presencia hace recordar el despliegue naval que EE.UU. mantuvo el año pasado frente a las costas de Venezuela, en pleno pulso con el Gobierno de Maduro. Hoy, el Pentágono dispone de una fuerza menor que entonces en el Caribe, pero cuenta con suficientes recursos para llevar a cabo una operación militar en Cuba, como una incursión relámpago para capturar a altos mandos de la isla.Periodista. Redactor de Internacional de La Vanguardia.
Trump confía en que Cuba colapse este verano
Washington ha ensayado planes de respuesta militar en caso de que la isla caiga en el caos, según el portal ‘Axios’













