Madrid (EFE).- El Congreso de los Diputados ha convalidado la reforma del sistema de copago farmacéutico para hacerlo más proporcional a los ingresos y que introduce cuatro nuevos tramos de aportación de rentas medias y bajas y topes mensuales progresivos en la población activa para favorecer a los que menos ganan y a los polimedicados.
Por 164 a favor, 33 en contra de Vox y 149 abstenciones del PP y Junts y ERC, el real decreto ley aprobado por el Gobierno el pasado 12 de mayo y publicado en el BOE un día después, ha sido avalado por el Congreso, donde lo ha defendido la ministra de Sanidad, Mónica García.
La ministra ha valorado que el PP se haya abstenido, aunque ha ironizado al señalar que «la sanidad y los pacientes siempre son un aglutinador de las voluntades políticas». Por eso ha dicho que siempre le ha extrañado que la «extrema derecha» se opusiera a que haya iniciativas en la transformación del sistema sanitario y en medidas como ésta para mejorar -ha dicho- «la justicia y la transitoriedad del copago y hacer que los pacientes paguen menos».
Porque de lo que se trata, según ha explicado en los pasillos del Congreso, es que los pacientes «paguen menos y que las administraciones se ahorren dinero porque esos enfermos van a poder retirar sus medicamentos y se van a eliminar las barreras económicas para que tengan una adherencia terapéutica».












