El hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, ha solicitado la nulidad de la causa que desde este jueves se sigue contra él por prevaricación y tráfico de influencias y otros diez acusados en la Audiencia de Badajoz por la contratación del músico en 2017 en la Diputación Provincial. Su abogado, Emilio Cortés, ha atacado la denuncia que en 2024, siete años después de que Sánchez se incorporara a la institución pacense como coordinador de los conservatorios, presentó Manos Limpias en base a en “recortes de prensa” por delitos contra Hacienda, la Seguridad Social, fraude y exacciones ilegales. “Sin embargo, ninguno de esos delitos aparecen en el escrito de acusación, no se juzgan, lo que formalmente es llamativo”.

Cortés ha defendido que se ha llevado a cabo en una investigación prospectiva porque cuando los delitos de la denuncia no se sustentaron, hubo un “enganche popular” para relacionar a David Sánchez con la “trama” Víctor de Aldama después de que así lo señalara un medio de comunicación digital, lo que ha demostrado que era una “pura mentira, una invención” porque en el juicio del caso Koldo en el Tribunal Supremo no se ha abordado. Por eso ha sostenido que la denuncia del pseudosindicato ultra tuvo una “inspiración de signo político, solo hay que ver el sesgo de las acusaciones populares”. Estas están conformadas también por Abogados Cristianos, Hazte Oír, PP, Vox, Iustitia Europa y Liberum.