28/05/2026 06:00 Actualizado a 28/05/2026 09:36 El espectáculo se juzga por el último número, siempre llamado a deslumbrar, secuestrar la atención y monopolizar los comentarios. Así es la actualidad.Cuando aún no ha finalizado en la pista número uno el show del juez José Luís Calama, la UDEF y José Luís Rodríguez Zapatero, empieza sin solución de continuidad un nuevo número en la pista 2.Sánchez aguantará sin convocar elecciones y no habrá moción de censuraEste lo protagoniza el magistrado Santiago Pedraz y la UCO hurgando en la sede del PSOE. Husmeando en la contabilidad en busca de pruebas que confirmen que la gerente, Ana Fuentes, pagaba facturas falsas por orden del ex secretario de organización Santos Cerdán a Leire Díez. Dinero para que la pocera del partido se manejase sin estrecheces por el alcantarillado patrio para inundar de material fecal a todo aquel –funcionario, policía, fiscal o periodista– que pudiera perjudicar los intereses de la familia socialista.La concentración de acontecimientos eleva la presión. Ya pasó al quedar al descubierto la ignominia indescriptible del trinomio torrentino Koldo-Ábalos-Cerdán. Los grupos de WhatsApp, los mensajes de texto o las llamadas de teléfono giraron obsesivamente durante unos días entorno a la pregunta del millón: ¿Aguantará Sánchez? ¿Convocará elecciones? ¿Habrá moción de censura?Sánchez y la ministra AagesenDani DuchLas respuestas siguen siendo hoy las mismas que entonces: aguantará. No convocará elecciones. No habrá moción de censura. Caen del cielo chuzos de punta. Y es verdad que el presidente del Gobierno, ¡qué duda cabe!, tiene arrestos para navegar en aguas bravas. Pero no es su mitificado manual de resistencia el que lo mantiene atado al palo mayor de la Moncloa, como si de un héroe de la factoría Marvel se tratara.Supermán tenía la capa roja y Thor un martillo poderoso. Lo que posee Sánchez es un impermeable verde que escupe todo el agua, da igual la intensidad del aguacero. Un impermeable prémium de la marca Vox. Es el partido de Santiago Abascal el que le mantiene anclado en la Moncloa sin necesidad de llamar a las urnas. Es en la ultraderecha donde empiezan y acaban los superpoderes del presidente. En la posibilidad de gritar cada vez que tiene necesidad de ello, o sea, muy a menudo: ¡Qué viene el lobo! Aunque le falte añadir: ¡Conformaos con un zorro!Volvió a la misma proclama ayer en Roma, en la última pregunta que respondió a los periodistas: Yo o el caos. En Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía ese caos con el que amenaza ha ganado por goleada. Esto empieza a parecerse al legendario chiste de Ramón en la revista Hermano Lobo . Un político quiere asustar a quienes le están escuchando con esta expresión: ¡O nosotros o el caos! Los asistentes al mitin responden todos a la una que, puestos a escoger, prefieren el caos. Ante lo cual el orador responde: ¡Es igual, el caos también somos nosotros!Vox todo lo cura. Convierte cualquier atropello, desde la óptica izquierdista y nacionalista, en algo perfectamente digerible y perdonable. Por eso se mantiene en pie el actual tablero político, aunque la madera muestre claras señales de podredumbre. Junts y PNV están agarrotados. Claman por el final de la legislatura pero hacen posible su continuidad. ¿Quién se atreve a dar el paso de votar sí a una moción de censura si eso significa dar la llave de la gobernabilidad de España a la ultraderecha?Decíamos que todo se juzga por lo último en llegar: Zapatero, el registro de la sede del PSOE o lo que sea que vaya a suceder hoy o mañana. Como si a base de añadir peso en uno de los platos de la balanza, esta forzosamente deba finalmente claudicar. Y por supuesto que un ambiente irrespirable, focalizado en la corrupción y el abuso del gobernante aumenta el porcentaje de posibilidades de acabar votando antes de lo previsto.Pero hay una cosa mucho más grave que sobrevuela todo lo anterior. Olvida el presidente que todo su poder implica una doble cesión de soberanía, del ciudadano al Congreso y de éste, a través de la articulación de una mayoría parlamentaria, hacia su persona y gobierno. Sánchez da muestras permanentes de despreciar este pilar fundamental de la democracia, más importante que la corrupción, supuesta o probada.Cuando sabes que tu minoría en el Congreso es ya estructural, que no podrás aprobar ni un solo presupuesto en toda la legislatura, que estás obligado a gobernar a través de decretos que la Cámara Baja no convalidará y aun así, te mantienes en tus trece, estás prostituyendo la idea de democracia. Con una excusa, eso sí, tan efectista como, hasta el momento, efectiva: ¡Que viene el lobo! ¡Confórmense con un zorro!
¡Que viene el lobo! ¡Confórmense con un zorro!, por Josep Martí Blanch
El espectáculo se juzga por el último número, siempre llamado a deslumbrar, secuestrar la atención y monopolizar los comentarios. Así es la actualidad. Cuando aún no ha finalizado en la pista número uno el show del juez José Luís Calama, la UDEF y José Luís Rodríguez Zapatero,...















