Bruselas (EFE).- España quiere que la Ley de Aceleración Industrial europea, que exigirá producción local en ciertos sectores y pondrá condiciones a los grandes inversores extranjeros, garantice un «equilibrio» entre la protección de ciertas industrias y el mantenimiento de las alianzas comerciales, también con China, gran competidor de la UE.
«Hay que conseguir que la ley sea útil y, por tanto, hay que determinar una UE que sea quizás un poco más restringida, pero, por otro lado, tenemos también unos acuerdos comerciales que nos ha costado mucho tener con socios de diferentes partes del mundo. Por tanto, tampoco sería bueno que esto generara una guerra comercial», dijo el secretario de Estado de Industria, Jordi García, a su llegada a un consejo de ministros comunitarios del ramo.
García subrayó que los criterios de preferencia europea que ha planteado la Comisión Europea en su propuesta son la cuestión «más sensible» de la misma y consideró que habrá que establecer un acuerdo con el que todos los Estados estén cómodos, de modo que sea «sólido» aunque se tarde más en conseguirlo.
La propuesta de Bruselas
El secretario de Estado de Industria del Ministerio de Industria y Turismo de España, Jordi García. EFE/EPA/Olivier Hoslet















