En el complejo entramado que es el cuerpo humano, el suelo pélvico es una estructura fundamental que muchas veces pasamos por alto y solo recordamos cuando comienza a fallar. El tabú o la falsa creencia de que ciertos síntomas son “cosas de la edad” o consecuencia de los partos, juegan en contra de la salud y la propia calidad de vida. ¿Es realmente importante ejercitar el suelo pélvico? ¿Cuándo es el momento de actuar?
“El suelo pélvico es clave tanto en hombres como en mujeres. Sostiene órganos como la vejiga, la uretra o el recto y participa en funciones esenciales como la continencia urinaria, la continencia fecal, la función sexual y la estabilidad de la pelvis”, asegura la Dra. María del Pilar Moreno, portavoz de la Asociación Española de Urología. “Cuando esta musculatura se debilita pueden aparecer problemas muy frecuentes, como la incontinencia urinaria o los prolapsos, que afectan de forma importante a la calidad de vida”, aclara.
Entre las señales tempranas más evidentes, la uróloga destaca como las más comunes “las pérdidas de orina al toser, reír, hacer ejercicio o cargar peso”, pero advierte sobre otras más sutiles que no deben pasarse por alto, como “la dificultad para controlar los gases, cambios en las relaciones sexuales o necesidad urgente y frecuente de orinar”.














