En el pase televisivo que comparten a diario en A24, Eduardo Feinmann y Pablo Rossi debatieron este miércoles el lugar que ocupa Cristina Kirchner en la construcción política de cara a las elecciones. Para Feinmann, la expresidenta conserva un caudal de entre el 20 y el 25% de los votos, pero su influencia tiene límites claros: "La veo con poder de veto, no con poder de dedo esta vez".

El periodista fue contundente al enumerar a los dirigentes que, según su análisis, cuentan con el respaldo de CFK para una candidatura presidencial: Wado De Pedro, Myriam Bregman y Juan Grabois. Rossi sumó a Sergio Uñac, quien también se autolanzó en las últimas horas.

El momento más resonante del intercambio llegó cuando Rossi planteó que Cristina sería capaz de apoyar a Bregman —referente del Frente de Izquierda— con tal de complicarle la vida al gobernador bonaerense Axel Kicillof. Feinmann no solo no lo descartó sino que lo afirmó sin rodeos: "No lo dudes".

Según el conductor de A24, la expresidenta "quiere políticamente muerto a Kicillof" y su enojo desborda al peronismo en general. "Considera que la dejaron sola y que nadie se ocupa de ella estando encerrada en prisión domiciliaria", explicó Feinmann, para luego ir más lejos en su diagnóstico: "Ella está odiada. Es una etapa peor que el resentimiento".