Inma Lid�nEnviada especial LeipzigActualizado Mi�rcoles,
mayo
20:20�Se van a enterar los ingleses. Ni se les va a o�r aunque sean m�s�. Apenas hab�a pisado Leipzig el alcalde de Madrid, Jos� Luis Mart�nez-Almeida, cuando lanz� una frase que hac�a horas que era una realidad. El centro de la capital alemana se convirti� en un hervidero de camisetas del Rayo Vallecano que recorr�a la calle que un�a la Plaza del Mercado, donde estaba la fan zone oficial de la UEFA, y la dedicada al compositor Richard Strauss. No sonaba El Danubio Azul, sino Marea, con La luna me sabe a poco, y Ska-P con Como un Rayo, salpicados con los gritos de Puto Rayo.Los aficionados buscaban una foto con la r�plica de la Conference League y sombra, porque la temperatura estaba a la altura del t�rrido verano madrile�o. �Medio litro de cerveza seis euros, no est� mal�, comentaban los aficionados, que segu�an, a su manera, la recomendaci�n de la UEFA de hidratarse. Eso s�, el poder�o de la libra se hac�a notar: los ingleses llenaban terrazas y muchos vallecanos optaron por llenar neveras en los supermercados cercanos. Una forma de no hacer colas y no perderse nada de la fiesta. Muchos hab�an empezado el d�a muy pronto. Jorge volando el martes a Praga. Desde all�, dos horas en furgoneta hasta Leipzig. �No llegamos a tiempo de comprar el vuelo a Berl�n para venir en tren�, cuenta. Estar� en la grada del fondo norte con su hija. Eso era lo �nico importante: estar en esta cita hist�rica. Para todos el viaje ten�a un significado, incluso para el presidente del Rayo, Ra�l Mart�n Presa, que se acord� del camino que inici� con su padre. �Es fruto de los quince a�os que llevamos. El equipo estaba en quiebra, al borde de la desaparici�n. Esto es un sue�o, que no un milagro�, explicaba en el hotel de concentraci�n, donde estuvo acompa�ado por el presidente de la RFEF, Rafael Louz�n, y de LaLiga, Javier Tebas. Desde el lunes no se ha separado de sus jugadores, incluso fue el primero en bajar del autob�s al llegar al estadio y pis� el c�sped como uno m�s.De los casi 12.000 abonados del Rayo, 11. 500 viajaron y se fueron encontrando en la plaza. Hab�a quien se hab�a levantado a las seis de la ma�ana para coger uno de los tres vuelos charters de aficionados. En uno de ellos viajaba Rafa Garrido, el socio n�mero 1 del Rayo que, a sus 89 a�os, no quiso perderse la mayor gesta de su equipo. Tampoco To�i Sanju�n, la socia n�mero 32. Ellos entend�a mejor que nadie que Felines ten�a que estar en la final. Su yerno, Jose, llev� una pancarta para que la leyenda del Rayo se codeara con Strauss, coreado por todo el rayismo, que cumpli� con la tradici�n hacer el corteo hasta el estadio tras una pancarta: �Ganar tiene que ser la hostia�.La familia de Felines, con el socio n�mero 1, Rafa Garrido, y la n�mero 32, To�i Sanju�n.I.L.Como un aficionado m�s viaj� el ministro de la Presidencia, F�lix Bola�os, un fiel del estadio de Vallecas. No se pod�a perder la final. �Porque que un equipo de barrio, humilde, al que nadie le ha regalado nunca nada y con un presupuesto escaso consiga una final europea es un gesta. Es heroico este Rayo�, asegur�. El f�tbol como v�lvula de escape a un momento pol�tico complicado. En su pasi�n futbolera le dio la raz�n el alcalde Mart�nez-Almeida: �El Rayo es el primer equipo de Madrid y la demostraci�n de que los sue�os se cumplen�.Ellos no tuvieron que hacer colas para acceder al Red Bull Arena, algo que desesper� a los aficionados y se produjeron algunos momentos de tensi�n.














