En el corazón de Europa, en la vibrante ciudad de Leipzig, el Rayo Vallecano se prepara para escribir la página más gloriosa de su historia en la final de la Conference League, un sueño forjado a base de esfuerzo, pasión y sacrificio que podría hacerse realidad ante el imponente Crystal Palace inglés. En esta esperada cita, el Rayito no estará solo: como en cada viaje por el viejo continente, el equipo de 'El Barrio' estará acompañado por una marea franjirroja que inundará Alemania e intentará llevar en volandas al equipo para conquistar el primer título europeo de su historia. Eso sí, no será nada fácil. Para intentar lograr esta hazaña habrá que superar una odisea, tanto en el césped como en la grada, pues se ha convertido en una auténtica prueba de fe el objetivo de llegar al Red Bull Arena de Leipzig: vuelos con escalas imposibles, madrugadas de espera en aeropuertos, kilómetros y kilómetros en coches, buses y trenes que cruzan el continente... todo merece la pena, aún más sabiendo que al final de la travesía les espera la oportunidad de ser eternos en Europa. En dicho escenario estarán presentes, curiosamente, nuestros nuevos protagonistas en 20minutos, Alejandro García, Marina Gómez, Jorge Millán, Fernando Andrés, Mario Escribano, Pablo Narvarte, Carmen García, Miguel Gómez, Javier Muñoz y el joven Hernán Álvarez. A pesar de las "rutas absurdas y rocambolescas", vivirán desde dentro un momento "único, especial y totalmente impensable" hace unos años por los campos de segunda división... pero la magia del fútbol tiene estas cosas. De generación en generaciónEl sentimiento 'rayista' pasa de generación en generación, y no hay mejor forma de explicarlo que a través de Hernán Álvarez, joven seguidor del Rayo Vallecano, que junto a su madre y su tío atravesarán media Europa en coche para disfrutar de la final. "Mi abuelo se lo inculcó a mi madre, y mi madre me lo inculcó a mí. Es el equipo del barrio, con el que hay que ir por sentimiento y corazón", apuntó el aficionado, de 14 años de edad, justo antes de explicarnos su larga travesía para llegar a Leipzig. "Aproximadamente, serán unas 22 horas en un coche GNC (gas natural). Tendremos que hacer sobre unas ocho parada pasando por ciudades como Vitoria, Burdeos, París y Frankfurt antes de llegar a Leizpig. Es una locura", puntualizó. Dentro de esa misma locura también se encuentra Mario Escribano, que se enamoró de Vallecas hace dos temporadas tras dejar de lado el actual mundo del fútbol. "Fue un amor a primera vista. Llevaba muchos años sin ver fútbol, no me representa el actual. Me sentía huérfano hasta que un amigo, hace dos años, me dejó el abono para ver un Rayo-Betis. Me enamoré. Desde ahí, comenzó mi locura. Para ir a Leipzig, tengo 26-27 horas de viaje. Hago Madrid-Leipzig con escala en Roma y Praga en bus. La vuelta será desde Berlín hasta Málaga y tren hasta Madrid". Un escenario únicoLa travesía es larga, muy larga, pero merece la pena disfrutar de esta ocasión "única". "No nos lo creemos, vamos a disfrutarlo mucho porque sabemos que es la primera y, seguramente, la última. Es algo que no volverá a pasar en nuestras vidas. Estamos muy ilusionados", destaca Miguel Gómez, coincidiendo con sus amigos Jorge Millán y Pablo Narvarte: "En estos momentos, se me viene a la cabeza cuando hace cuatro o cinco temporadas conseguimos el ascenso a primera remontando al Girona, algo completamente inesperado... solo he visto a algunos amigos llorar por el Rayo Vallecano. Es algo impensable, una locura llegar a esta final, ni en el mejor de los sueños lo podría imaginar".Algunos, incluso, se atrevieron a prometer "teñirse el pelo" o a "bañarse en la fuente" de la Asamblea si el Rayo consigue salir campeón este miércoles ante el Palace. "Si ganan, prometo teñirme el pelo de blanco y rojo con un rayo", destacó Pablo, mientras que Miguel Gómez aseguró que se tiraría a la fuente con zapatos para evitar incidentes y cortes innecesarios, tal y como le sucedió a un conocido en el último ascenso a la máxima categoría del fútbol español. No obstante, ganen o pierdan, todos coinciden en que el sentimiento rayista es "un orgullo" y la unión de todo un barrio". "El Rayo para Vallecas es un orgullo, es una unión de todo el barrio. Es todo para nosotros. Jugar una final es un orgullo, pero no es necesario para ser rayista. Nosotros lo daríamos todo jueguen finales o ganen títulos. Pase lo que pase, sostenemos al Rayo personas trabajadoras. Vamos al estadio a pasar un buen rato cada fin de semana, evadirte un poco de tus problemas... no quiero nunca que acabe eso, esté en Champions, en Conference o en Primera RFEF. Nos daría igual, completamente", destacaron Carmen García y Marina Gómez. El Rayo no estará solo en la cita más importante de su historia.