El jefe del Ejecutivo español sostuvo que la prioridad es mantener el rumbo de las políticas económicas y sociales de su Gobierno.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, descartó un adelanto electoral, reiterando su intención de completar la legislatura y esgrimiendo que en la situación internacional actual lo que se necesita es estabilidad y no meter al país en una “parálisis”.

En rueda de prensa en Roma, donde se reunió con el Papa León XVI, Sánchez defendió que la Constitución estipula que el mandato es de cuatro años y que su intención es completarlo para poder llevar a término las políticas emprendidas por su Gobierno y dar a los ciudadanos “certezas”.

Sánchez reconoció que en las filas socialistas hay “algún compañero” que le pide adelantar las generales, después de que algunos como el presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García-Page, lo hicieron.

El presidente ironizó con que si lo hace es porque “es consciente” de que lograría “una mayor mayoría parlamentaria en el Gobierno y en el Congreso para poder gobernar de manera mucho más tranquila”. “Yo se lo agradezco pero yo no puedo convocar elecciones por interés partidista”, añadió.