Según el último estudio de Adefam, las 235.000 empresas familiares que operan en la Comunidad de Madrid representan ya el 92,8% del total del tejido empresarial con asalariados. Verónica García Castelo, presidenta de la asociación, ha subrayado la resistencia diferencial de estas firmas en un entorno complejo, recordando que, a pesar de que "desde la pandemia estamos acostumbrados a vivir en un momento de incertidumbre constante", estas organizaciones demuestran una solidez financiera clave para abordar periodos de tiempo mucho más largos.Las empresas familiares madrileñas sostienen de forma directa 1,5 millones de puestos de trabajo, lo que equivale al 58,9% del empleo privado de la autonomía. Desde la asociación, han querido recalcar de manera prioritaria este impacto social por encima del puramente financiero, incidiendo en que la naturaleza de la empresa familiar fomenta un compromiso intrínseco con el empleo local y la estabilidad de las plantillas de la región.
A pesar de la veteranía que otorga que un tercio de los negocios supere los 25 años, la sucesión sigue posicionándose como la principal encrucijada estratégica. Solo el 1,8% de las empresas familiares se encuentra actualmente en su tercera generación, un dato que ha llevado a la presidenta de Adefam a reconocer abiertamente que "es el reto" y que la mayor parte de su trabajo va dirigido a formar a las nuevas generaciones.











