La Asamblea de Madrid ha dado luz verde definitiva a la nueva Ley de Apoyo a la Empresa Familiar, una normativa con la que el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso reducirá los impuestos para facilitar el relevo generacional y asegurar así la continuidad de estos negocios, que son una pieza fundamental del tejido productivo de la región.A grandes rasgos, la ley establece nuevos beneficios en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, ampliando los previstos en la ley estatal, y elimina ciertos requisitos de acceso para garantizar el relevo generacional en la empresa familiar.

En concreto, la principal novedad es que, en los casos de adquisición por herencia o donación de una empresa individual, un negocio profesional o participaciones sociales, la reducción de la base imponible se eleva del 95% al 99%, siempre que el nuevo titular mantenga los bienes en su patrimonio y continúe con la actividad económica durante los cinco años siguientes.

Asimismo, la norma amplía el alcance de los parientes que pueden aplicarse estas mejoras respecto a la legislación estatal: además de los descendientes y cónyuges, se incorporan como beneficiarios a ascendientes y colaterales de segundo y tercer grado (hermanos, tíos y sobrinos), así como a los primos (colaterales de cuarto grado).