El alza de los precios de la vivienda sigue dejando a miles de ciudadanos fuera del mercado. Y muchos se ven obligados a recurrir a otras fórmulas fuera de la financiación bancaria, como las donaciones de familiares. Estas aumentaron el año pasado un 22% respecto a 2024, hasta las 22.980, según el Colegio Notarial de Cataluña. Se trata de una cifra histórica, puesto que su volumen se había mantenido por debajo de las 20.000. “Es un dato muy relevante que conecta con las necesidades de vivienda en Cataluña, que se ha convertido en uno de los principales problemas. Vemos la voluntad de ayudar a los familiares, ya sea con dinero para compra de un piso o con una vivienda”, ha explicado la vicedecana de la entidad, Raquel Iglesias. Los notarios han presentado este miércoles el V Observatorio Notarial de Cataluña, en el que han repasado su actividad en 2025. El año pasado se caracterizó, según ha explicado Iglesias, por un aumento en las compraventas de viviendas en un entorno de precios al alza (un 9% más que el año anterior) y, según las informaciones ofrecidas por otras entidades como el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl), de oferta nueva de alquiler a la baja. “Vemos cada vez más tensión en el mercado, con más demanda y menos oferta. Eso lo complica todo”, ha afirmado. Para Iglesias, eso explica, en parte, que 2026 haya arrancado con “una ligera disminución” en las transaciones, del 4% respecto a 2025. La compra por parte de extranjeros siguió aumentando el año pasado, impulsada sobre todo por franceses que adquieren en la costa e italianos, seguidos marroquíes, chinos y rumanos. En el arranque del año, las adquisiciones por parte de foráneos han caído el 14%, pero Iglesias sostiene que siguen siendo elevadas. Los notarios, pese a no tener datos, sí constatan que hay menos compras de edificios enteros. La razón, cree, es el recargo que la Generalitat ha impuesto en el impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) de esas adquisiciones, que pasó del 10% al 20%. “No sabemos si ha bajado la compra especulativa, pero sí vemos que a muchos de esos actores les resulta menos atractiva”, sostiene.Las solicitudes de préstamos hipotecarios crecieron el año pasado un 16%. Aun así, un 46% de las compras se hacen sin necesidad de recurrir al banco. Una parte de ese dinero corresponde a las compras de extranjeros, pero otra se puede explicar por el aumento de las donaciones. Estas coinciden, además, con otro fenómeno. El incremento de la esperanza de vida ha hecho que los hijos cada vez hereden más tarde. De hecho, el grueso de quienes reciben un legado se hallan entre los 56 y los 70 años. Eso facilita que muchos padres, que ya tienen su casa, decidan traspasar a los hijos parte de esos bienes. “Hay familias que ahorran mucho, pero otras que tal vez heredan y deciden que la casa del padre o la madre pase a los hijos”, indica Iglesias.La vicedecana ha explicado, además, que a las notarías acuden los ciudadanos con todo tipo de inquietudes y preguntas, también sobre los préstamos personales a familiares para poder ayudarles con la compra de una vivienda. “La gente quiere hacerlo bien y estar tranquisla fiscalmente. No quieren que un préstamo quede colgado. Por eso el aumento de las donaciones”, ha añadido Iglesias.