José Carlos Rodríguez I

Santiago de Compostela (EFE).- El nombramiento de Eva López Tarrío como futura directora del Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC) ha provocado una fuerte contestación dentro del sector artístico y cultural gallego, que considera «un dedazo» el procedimiento de selección impulsado por la Xunta, que la defiende de las críticas que sostienen que el currículum es «insuficiente».

Desde que se dio a conocer su nombramiento el pasado miércoles -aún pendiente de formalizar hasta su publicación en el Diario Oficial de Galicia- el sector cultural no ha cesado en su protesta ante lo que consideran un movimiento de «injerencia política» en el «buque insignia» del arte contemporáneo gallego, tal y como señalan a EFE miembros de la asociación cultural La Vegliota.

López Tarrío sustituirá en el cargo a Santiago Olmo, que ha estado once años al frente de la institución y cuyas discrepancias con la dirección xeral de Cultura en los últimos años eran públicas, ante lo cual la Xunta decidió iniciar una «nueva etapa» y sustituirle.

La convocatoria para la nueva dirección, por sistema de libre designación y únicamente para personal funcionario de carrera, ya puso en pie de guerra al sector, que coordinado por La Vegliota ha reunido casi 1.500 firmas de personas vinculadas a la cultura y a las artes plásticas en contra de la nueva deriva que ha tomado el CGAC en los últimos años.