El comportamiento de Albert Manifold y el uso de dispositivos personales se mencionan como factores en su destituci�n, lo que ha aumentado la presi�n sobre la CEO Meg O'NeillHace seis meses, Albert Manifold desempe�� un papel crucial para convencer a Meg O'Neill de que se convirtiera en la pr�xima CEO de BP, un puesto que se hab�a convertido en un cargo muy dif�cil de asumir en el sector tras dos dimisiones en tres a�os.Esta semana, el consejo de administraci�n del que ahora forma parte O'Neill destituy� al empresario irland�s de su cargo de presidente, alegando la empresa que exist�an "serias preocupaciones" sobre su conducta. Personas cercanas al asunto afirmaron que hubo varias denuncias por presunto acoso.Manifold declar� a FT que la decisi�n de destituirlo fue totalmente inesperada y, a trav�s de un portavoz, a�adi� que refutar�a las acusaciones sobre su supuesta conducta, afirmando que hab�a trabajado para impulsar un cambio real en BP: reduciendo costes, combatiendo los excesos y exigiendo a la organizaci�n est�ndares m�s altos."Rechazo por completo lo que se dice sobre mi conducta y no permitir� que las falsedades queden sin respuesta", a�adi�.Para los cr�ticos, la destituci�n de Manifold es una se�al de que BP se ha vuelto pr�cticamente ingobernable, tras haber reemplazado a dos CEO y dos presidentes en los �ltimos tres a�os, despu�s de una mala gesti�n de su transici�n hacia las energ�as renovables que la dej� rezagada frente a sus competidores. Sus acciones, que hab�an subido m�s r�pido que las de Shell este a�o ante la esperanza de una recuperaci�n, cayeron un 4% el martes."Esto no hace m�s que generar un nivel de incertidumbre absurdo en un momento en que se necesita una reestructuraci�n radical", afirm� el analista Paul Sankey, fundador de Sankey Research.Otros esperan que sea una se�al de que O'Neill podr�a estar tomando las riendas de una empresa que amenazaba con convertirse en objetivo de una OPA, aunque acepten que Manifold desempe�� un papel fundamental en el impulso del cambio que ha contribuido a que las acciones de BP subieran m�s del 20 % desde su incorporaci�n en septiembre.Cuando Manifold, ex CEO del grupo irland�s de materiales de construcci�n CRH, sustituy� al presidente saliente Helge Lund, una persona involucrada en el proceso de selecci�n afirm� que su bajo perfil y su falta de experiencia en el sector del petr�leo y el gas no supusieron ning�n problema."Un presidente no debe ser una figura p�blica. El CEO es el l�der de la empresa", declar� esta persona.Meses despu�s, personas cercanas al asunto describieron tensiones entre Manifold, el consejo de administraci�n de BP y O'Neill, ya que, supuestamente, el presidente se extralimitaba en sus funciones y, en ocasiones, actuaba como un ejecutivo encargado de la gesti�n diaria de la empresa.Lo acusaron de tener la costumbre de menospreciar a los empleados de todos los niveles y de un estilo de gesti�n autoritario que chocaba con la cultura de BP.Dos personas afirmaron que Manifold tambi�n hab�a utilizado cuentas o dispositivos personales para asuntos de la empresa, infringiendo las pol�ticas de BP.Una persona cercana a Manifold refut� esta afirmaci�n, asegurando que la empresa hab�a enviado correos electr�nicos a su cuenta personal de forma voluntaria. Manifold desconoc�a cualquier denuncia de irregularidades antes de su despido, por lo que no tuvo oportunidad de responder, a�adi� la persona.O'Neill, cuya reputaci�n de persona pragm�tica la ha convertido en la mujer de mayor rango en la industria energ�tica y la primera en dirigir una gran petrolera, es miembro del consejo de administraci�n, que, seg�n BP, tom� la decisi�n un�nime de destituirlo para evitar que su autoridad se viera menoscabada.Desde que asumi� el cargo en abril, ya ha actuado con rapidez dividiendo BP en dos unidades de negocio principales, retomando as� su estructura tradicional de petr�leo y gas, anterior a su intento de transformarse en l�der de la transici�n energ�tica bajo el liderazgo de Bernard Looney.La iniciativa para hacer de BP una empresa m�s ecol�gica fue revertida por su sucesor, Murray Auchincloss, que renunci� en diciembre pasado tras la presi�n del inversor activista Elliott Management para acelerar la reestructuraci�n estrat�gica y frenar la mala evoluci�n de la compa��a.La salida de Manifold reforzar� el poder de O'Neill en la empresa, pero tambi�n podr�a dejarla expuesta como la �nica responsable, a ojos de los inversores, de lograr r�pidamente un cambio positivo.El analista de UBS, Joshua Stone, afirm� que, aunque la forma en que Manifold se march� podr�a afectar inicialmente el precio de las acciones de BP, la presencia de O'Neill tranquilizar�a a los inversores, ya que se incorpor� en un momento crucial y puede ayudar a revertir estos a�os de debilidad.BP ha estado sumida en una crisis desde la salida de Looney en 2023, por no revelar el alcance total de sus relaciones con empleados de BP durante su proceso de nombramiento. Su audaz giro hacia las energ�as renovables, que hab�a distanciado a muchos inversores, se desmoron� r�pidamente.La salida de Manifold sin duda reavivar� las dudas sobre la toma de decisiones del consejo de administraci�n de BP, pero algunos ven en O'Neill y en el nuevo presidente —que ser� nombrado a finales de este a�o— una oportunidad para un nuevo comienzo."Los problemas de BP radican en la debilidad del consejo", afirm� un exejecutivo de BP.El ejecutivo, que prefiri� permanecer en el anonimato, se�al� que el nuevo presidente deber�a tener la facultad de reconstruir el consejo con profesionales que comprendan que su funci�n es asesorar y supervisar, en lugar de intentar dirigir la empresa desde el consejo de administraci�n.Henry Tarr, codirector de investigaci�n sobre energ�a y medio ambiente en Berenberg, afirm� que la mayor�a de los inversores hab�an respaldado la visi�n de Manifold para la compa��a.El presidente interino, Ian Tyler, afirm� que el consejo de administraci�n y los ejecutivos de BP siguen creyendo en la direcci�n estrat�gica que han trazado.Fuentes cercanas a BP declararon a Financial Times que la compa��a se est� preparando para posibles acciones legales por parte del presidente destituido.Aunque el consejo de administraci�n de BP lleg� a la conclusi�n de que no ten�a m�s remedio que destituir a Manifold, Sankey advirti� que esto no garantizaba el �xito ante los inversores internacionales, preocupados por el precio de las acciones del grupo. "Para lograr un cambio se necesitan l�deres que generen pol�mica, y los constantes cambios de liderazgo har�n que los inversores estadounidenses se pregunten si necesitan tener acciones de BP", concluy�.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
�Es BP ingobernable? La destituci�n del presidente por acoso desata el caos en el grupo
Hace seis meses, Albert Manifold desempe�� un papel crucial para convencer a Meg O'Neill de que se convirtiera en la pr�xima CEO de BP, un puesto que se hab�a convertido...











