El esc�ndalo de 'acoso' que llev� a la destituci�n del presidente, Albert Manifold, coincide con un intento de cambiar el rumbo de la empresa.Cuando BP busc� un nuevo consejero delegado el a�o pasado, la petrolera brit�nica hizo algo que casi nunca hace: contrat� a alguien ajeno a la empresa.Meg O'Neill, la sensata consejera delegada de la australiana Woodside Energy, fue elegida personalmente por el presidente de BP, Albert Manifold, para enderezar el rumbo de la compa��a tras su desastroso giro hacia las energ�as renovables. Como la primera mujer en dirigir una de las cinco principales petroleras, destac� entre sus colegas.Los inversores esperaban que ella y Manifold devolviesen a BP a sus or�genes como empresa de hidrocarburos. Sin embargo, hace dos semanas, el mandato de Manifold como presidente lleg� a un abrupto final despu�s de que el consejo de administraci�n, incluida O'Neill, votase por unanimidad su destituci�n. Manifold se enfrenta a acusaciones de haber mostrado un comportamiento agresivo hacia sus colegas que algunos consideran "acoso". �l ha calificado estas afirmaciones en su contra de "mentiras".Salida repentinaLa repentina salida del presidente deja a O'Neill al mando en un momento particularmente turbulento. BP ha perdido dos consejeros delegados y dos presidentes en tres a�os, y esta �ltima ola de despidos coincide con lo que la Agencia Internacional de Energ�a califica como la peor crisis energ�tica de la historia.Sin embargo, quienes la conocen bien afirman que O'Neill est� cualificada para el puesto, con un estilo de gesti�n muy diferente al de las acusaciones contra Manifold. "No tolera el acoso", afirma Ann Pickard, miembro del consejo de Woodside.O'Neill, a quien casi todos llaman por su nombre de pila, es descrita como tranquila, sencilla y pragm�tica. "Es introvertida, piensa antes de hablar", explica Pickard.Quienes conocen a O'Neill suelen destacar su "fortaleza" y su actitud firme. Dicen que es directa y que no le gustan las conversaciones triviales. A las pocas semanas de asumir la direcci�n de BP, hab�a reorganizado su estructura y la hab�a transformado en un negocio de petr�leo y gas que recuerda a su etapa anterior a la transici�n hacia las energ�as renovables.Nacida en Boulder, Colorado, en 1970, O'Neill se licenci� en ingenier�a qu�mica e ingenier�a oce�nica y curs� un m�ster en gesti�n de sistemas oce�nicos en el Instituto Tecnol�gico de Massachusetts. Seg�n sus nuevos colegas en BP, suele mostrarse m�s animada al hablar de temas t�cnicos y operativos, y con frecuencia pregunta: "�Qu� has aprendido?" durante las conversaciones.Tambi�n posee los sellos caracter�sticos de una exempleada de ExxonMobil, donde pas� los primeros 23 a�os de su carrera, entre otros cargos como asesora del ex consejero delegado Rex Tillerson antes de que �ste se marchara para convertirse en secretario de Estado de Estados Unidos."Es un producto de la maquinaria de Exxon, y all� forman a gente muy competente", afirma un veterano ejecutivo petrolero que trabaj� con ella. "Es tranquila, reflexiva y humilde, y para ella lo m�s importante es el equipo".O'Neill, que vive con su esposa, Vicky Hayes, con quien tiene una hija, destac� en Exxon. Pero la vida como mujer lesbiana en Texas no estuvo exenta de dificultades. "S� que es una de las razones por las que vino a Woodside... quer�a vivir abiertamente su homosexualidad", explica Pickard.Peter Coleman, el ex consejero delegado de Woodside que convenci� a O'Neill de dejar Exxon en 2018 y unirse a la empresa australiana, afirma que ella tambi�n es inusual en el mundo de los CEO porque no busca los privilegios del cargo. En su primer d�a como CEO interina, desbloque� los permisos de los ascensores para que todos los empleados pudieran acceder a la oficina ejecutiva en el �ltimo piso."Meg es una buena persona con la que da gusto tratar: es honesta, tranquila, sabe escuchar y es directa. No se anda con rodeos y sabes que est�s tratando con una contraparte de confianza", afirma Martin Houston, quien, como presidente ejecutivo de Tellurian, particip� en la venta de la empresa de GNL a Woodside en 2024.A lo largo de su carrera, O'Neill ha defendido sin reservas la inversi�n en petr�leo y gas. Durante su etapa en Woodside, hizo muy poco por elaborar una estrategia para la transici�n energ�tica abandonando los combustibles f�siles y calific� de "fan�ticos" a algunos j�venes activistas. Si bien su enfoque ha enfadado a los grupos ecologistas, tambi�n ha recibido elogios del sector.Bayo Ogunlesi, presidente de Global Infrastructure Partners, la describe como una "l�der destacada", afirmando que combina "una intensa concentraci�n en la excelencia operativa con un pensamiento estrat�gico claro".En su comunicado anunciando el despido de Manifold, BP afirm� estar "muy impresionada" con O'Neill. Pero la compa��a enfrenta ahora una intensa presi�n por parte de unos accionistas exhaustos que desean que aproveche los precios m�s altos del petr�leo derivados de la guerra con Ir�n. Y O'Neill ser� juzgada en funci�n de si BP cumple con sus ambiciosos objetivos para reducir su deuda."Realiz� cambios trascendentales en Woodside sin el menor atisbo de esc�ndalo", afirma Saul Kavonic, analista de MST Marquee que cubri� la compa��a durante la gesti�n de O'Neill. "No se me ocurre una mejor ejecutiva del sector del petr�leo y el gas para solucionar el desastre de BP. Quiz�s BP sea irrecuperable, pero si alguien puede lograrlo, es ella".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.