Después de hacer Bachillerato humanístico-social y comprobar que la universidad no le ofrecía nada que realmente quisiera estudiar, Carlota, de 22 años, llegó a la Formación Profesional (FP). Primero cursó un ciclo superior de Educación Infantil en Sant Cugat; después, ya con dos años de experiencia laboral a sus espaldas, se matriculó en el Institut de Terrassa para formarse en caracterización, una especialidad en la que aprende a transformar a una persona en un personaje para teatro, cine o espectáculos."No había nada que me gustase para estudiar en la universidad y lo que sí me gustaba estaba en ciclos", resume. Cuando terminó su primera FP, encontró trabajo a través de InfoJobs. "No me costó mucho, porque el ciclo te abre muchas puertas", cuenta.La historia de Carlota encaja con una tendencia que gana peso entre jóvenes que ya no ven la carrera universitaria como el único camino natural hacia el empleo. La FP aparece para muchos como una vía más práctica, más conectada con la empresa y, en determinados sectores, más rápida para entrar en el mercado laboral.El giro llega, además, en un momento en que la inteligencia artificial ha acelerado el debate sobre qué empleos serán más vulnerables y cuáles mantendrán más valor. El Fondo Monetario Internacional calcula que casi el 40% del empleo mundial está expuesto a la IA y que, en las economías avanzadas, el impacto puede alcanzar a alrededor del 60% de los puestos, especialmente por el peso de los trabajos cognitivos y cualificados. La Organización Internacional del Trabajo advierte también de que una de cada cuatro ocupaciones tiene algún grado de exposición a la IA generativa y sitúa los empleos administrativos entre los más expuestos, aunque habla más de transformación de tareas que de sustitución masiva inmediata.En Cataluña, la inserción laboral de los graduados en enseñanzas profesionales se situó en el 54,49% en el estudio de 2023, elaborado por el Govern y el Consell General de Cambres de Catalunya a partir de graduados del curso 2021-2022 encuestados entre seis y nueve meses después de finalizar sus estudios. Ese mismo informe diferenciaba entre quienes solo trabajaban, el 35,76%, y quienes compaginaban estudios y empleo, el 18,74%, y señalaba una inserción más elevada en grado superior, con un 66,17%, frente al 41,2% del grado medio.Una decisión menos excepcionalCarlota, que vive en Rubí, Barcelona, no recuerda haber encontrado prejuicios cuando dijo que quería estudiar ciclos. Al contrario: para ella fue una elección lógica. Hizo un primer ciclo, trabajó dos años en el ámbito de la educación infantil y, cuando decidió volver a estudiar, eligió otro itinerario práctico."Yo escogería ciclos otra vez", dice sin rodeos. Su argumento no es solo laboral. También habla de flexibilidad, de prácticas y de una formación que, en su caso, la hizo sentirse preparada para incorporarse a un puesto de trabajo.La joven matiza, eso sí, que no todos los ciclos tienen la misma salida ni todos los compañeros encuentran empleo con la misma rapidez. "A veces cuesta más, depende del ciclo que estudies", admite. Pero insiste en que la FP ofrece una ventaja frente a una formación más teórica: "Tienes un título y tienes las prácticas". En su caso, cursó una modalidad dual, cobró durante las prácticas y pasó cerca de un año en la empresa. "Lo normal es hacerlas sin cobrar y son menos horas", puntualiza.De Bachillerato a un oficio elegidoVivian, también alumna del Institut de Terrassa, llegó a la FP después de pasar por el Bachillerato científico. Tras terminarlo, hizo la Selectividad, pero no se veía continuando por esa vía. "Las asignaturas las hacía porque las tenía que hacer, no porque me gustaran", explica.En un principio había pensado en Farmacia, una opción muy distinta a la que finalmente escogió, pero su nota no le llegaba para estudiar algo que le convenciera. Tras un año de pausa, decidió probar con un grado medio de Confección y Moda.El cambio, dice, fue total. "Me gustó muchísimo", recuerda. Lo atribuye al profesorado, al ambiente y, sobre todo, al peso de la parte práctica. En el grado hizo prácticas con una modista de Terrassa y después participó en un Erasmus en Portugal, en un taller donde elaboraban vestidos de papel vinculados a una tradición local.Ahora cursa un ciclo superior relacionado con el vestuario de espectáculo y ha empezado nuevas prácticas. No trabaja en este momento porque está centrada en el ciclo, pero no descarta incorporarse al taller donde ya estuvo cuando termine esta etapa.La FP dual como puente con la empresaCarme Pleguezuelos, jefa de estudios de Formación Profesional del Institut de Terrassa, confirma que en el centro perciben desde hace años una buena inserción laboral, aunque evita presentarla como un salto repentino."Desde que estoy aquí nunca hemos visto que retrocediera la inserción. Se ha mantenido o ha aumentado un poco", explica. En su análisis distingue entre grado medio y grado superior: la inserción es más alta en el superior y especialmente entre quienes han hecho formación dual en empresa.La dual, recuerda, implica que la formación se reparte entre el centro educativo y la empresa. Hasta ahora había prácticas más cortas y estancias duales más largas; con el nuevo modelo, apunta, toda la FP se considera dual, con una modalidad general de unas 500 horas en empresa y una intensiva que puede situarse entre 800 y 1.000 horas. Esa presencia prolongada en el entorno laboral es una de las claves que explican que algunos alumnos salgan ya con experiencia, contactos y una idea concreta de cómo funciona su sector. A escala estatal, los datos oficiales también señalan mejores resultados en la dual: en la cohorte 2020-2021, la tasa de afiliación al primer año fue del 63,2% para el grado superior dual y del 40,1% para el grado medio dual, y al tercer año alcanzó el 72,1% y el 64,6%, respectivamente. En el conjunto del grado superior, la tasa de afiliación pasó del 51,1% al primer año al 63,5% al tercero para la misma cohorte, mientras que en grado medio avanzó del 36,2% al 59% (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes).La IA cambia la conversación sobre el empleoEl auge de la IA ha reforzado una pregunta que antes se planteaba menos: qué formación prepara mejor para un mercado donde ciertas tareas de oficina, análisis, redacción, gestión documental o administración pueden automatizarse parcialmente.No significa que los empleos universitarios vayan a desaparecer en bloque, pero sí que parte de los trabajos de cuello blanco afrontan una transformación profunda. La propia OIT subraya que el efecto más probable de la IA generativa será la transformación de los puestos y de la calidad del empleo, no necesariamente la eliminación completa de ocupaciones.En paralelo, los oficios y las competencias técnicas ganan visibilidad. La automatización está revalorizando trabajos manuales como fontanería, electricidad, carpintería, albañilería, jardinería o mantenimiento de refrigeración, sectores donde pesan la ejecución física, la adaptación a imprevistos y la falta de relevo generacional. Esa lectura no convierte automáticamente cualquier FP en garantía de empleo, pero sí ayuda a explicar por qué algunas familias y estudiantes empiezan a mirar estos itinerarios con menos complejo y más pragmatismo.Vivian lo cuenta desde una experiencia más vocacional que estadística. Cuando le preguntan si vale la pena hacer una FP para encontrar trabajo o formarse, responde que depende de lo que cada persona quiera estudiar o hacer. Tiene hermanas pequeñas y esa conversación ya ha aparecido en casa. Su consejo no es descartar el Bachillerato ni la universidad, sino elegir una rama que encaje con los intereses reales. Si pudiera volver atrás, asegura que repetiría la decisión de hacer FP, aunque "sin pasar por el Bachillerato".Carlota es más tajante. Si alguien de 16 o 17 años dudara entre un ciclo y la universidad, ella le diría que eligiera el ciclo. "Por todo: por trabajo, por capacitación y por flexibilidad", resume. Su caso no pretende representar a todos los estudiantes ni a todas las familias profesionales, pero sí muestra un cambio de percepción: la FP ya no aparece solo como una segunda opción, sino como una elección consciente para quien busca una formación concreta y una entrada más directa al mercado laboral.Si quieres contactar con 20minutos, realizar alguna denuncia o tienes alguna historia que quieres que contemos, escribe a actualidad@20minutos.es. También puedes suscribirte a las newsletters de 20minutos para recibir cada día las noticias más destacadas o la edición impresa.
Los jóvenes que cambian la universidad por la FP: "El ciclo te abre muchas puertas"
La Encuesta de Población Activa eleva la tasa de empleo hasta cerca del 72,7% para los titulados de grado medio y del 79,5% para los de grado superior de Formación Profesional.










