Ni alpacas ni anacondas. El Per� secreto donde el asfalto desaparece est� custodiado por delfines de color rosa. Surcamos las venas de la selva amaz�nica. Esa que no est� tan vista en gu�as tur�sticas ni en publicaciones virales. Pero que tiene el valor de una postal de realidad donde la contemplaci�n siempre sorprende. A veces hasta incluye banda sonora animal. Los verdes h�medos, el marr�n del r�o chocando con el agua negra, las aves de tonos tropicales... Basta con levantar la vista del m�vil para entender que ninguna fotograf�a har� justicia al Pantone del atardecer. De d�a se funde como una acuarela en el agua, formando un espejo infinito. De noche, sin una farola en kil�metros a la redonda, devuelve todas las estrellas que la ciudad lleva a�os escondi�ndote.Sin la barrera del idioma que existe en Brasil, y con la ventaja de manejar distancias m�s pr�ximas, el p�blico hispano que ya tiene Machu Picchu tachado de la lista viaja en busca de una experiencia que no pueda contarle cualquiera. Valora la autenticidad sobre el confort, pero no renuncia a cierto nivel de servicio. Viaja en pareja o solo, raramente con ni�os peque�os. Por eso se debate entre lodges flotantes y un crucero fluvial dise�ado espec�ficamente para el avistamiento. Cuatro d�as con apenas 30 personas donde es f�cil coincidir con ornit�logos, fot�grafos y amantes de la fauna que huyen del turismo masificado. Y est�n dispuestos a llegar hasta Iquitos para demostrarlo.Panor�mica de Iquitos, con La Casa de Fierro, dise�ada por Gustave Eiffel.PromPer�Por agua o por aireEs la ciudad m�s grande del mundo sin acceso por carretera, con m�s de medio mill�n de habitantes. "Solo se llega por aire o por r�o. Tiene una arquitectura ligada al boom del caucho de finales del siglo XIX. La Casa de Fierro, dise�ada por Gustave Eiffel, es uno de sus s�mbolos m�s reconocibles", explica Walter Cuelo Pizarro, gu�a naturalista.La llaman la Venecia Amaz�nica, aunque el parecido termina en las inundaciones, provocadas por fen�menos como La Ni�a, donde el agua puede ascender hasta 14 metros. Los peque peques son sus particulares g�ndolas. Su nombre viene del sonido que hace el motor. Resulta curioso ver c�mo los ni�os las manejan con destreza desde la puerta de casa para poder ir todos los d�as al colegio. R�en, conversan a distintas edades y demuestran ser felices jugando con un bal�n."La Reserva Pacaya Samiria es un lugar m�gico, donde conviven culturas ancestrales con una biodiversidad impresionante: m�s de 1.000 especies de animales y 965 tipos de plantas silvestres", cuenta Cuelo, testigo de c�mo hay personas que llegan hasta este rinc�n del planeta persiguiendo algo menos tangible. Limpiezas energ�ticas y rituales de ayahuasca que la tradici�n amaz�nica lleva practicando siglos. Las leyendas locales, que Cuelo relata de carrerilla, tambi�n han sobrevivido de generaci�n en generaci�n.El origen del AmazonasImagen del atardecer en la profunda selva peruana.PromPer�"Antes era muy buen cazador. Cuando empec� la carrera de gu�a, cambi� mi vida. Ahora soy uno de los conservacionistas de la Amazon�a", desvela avistando desde un oso perezoso subido a un �rbol al mono leoncito, el m�s peque�o del mundo, tambi�n llamado de bolsillo. "Si no muestran estr�s, se pueden observar muy de cerca".Cuelo recorre la selva como si fuera parte del paisaje, con la misma naturalidad con la que bromea. "Eso es parte de nuestra cultura", dice. Y los pasajeros del crucero, que llegan pensando en anacondas atacando y pira�as volando, acaban ba��ndose en el r�o y entendi�ndolo mejor.El crucero de cuatro d�as zarpa desde Nauta (a 95 kil�metros de Iquitos por la �nica carretera que tard� d�cadas en materializarse) y navega por el Mara��n y el Ucayali, los dos r�os que se funden para dar origen al Amazonas. Un dato que los gu�as se�alan desde cubierta: aqu�, en este punto exacto de la selva peruana, nace el r�o m�s caudaloso del mundo.Mono ara�a: la selva se mueve, salta y observa.PromPer��Qu� �poca del a�o es mejor para la visita? "No podr�a elegir, porque tenemos dos grandes temporadas: vaciante, de junio a noviembre, y creciente, de diciembre a mayo. En ambas se pueden encontrar especies ic�nicas", detalla Cuelo. Aunque estos meses previos a agosto se agradece la menor intensidad del sol. La crema con factor de protecci�n 50, aqu� bloqueador, es innegociable en la maleta. El poncho para la lluvia tampoco es opcional: los aguaceros llegan sin previo aviso y se van a la misma velocidad. El repelente de mosquitos es, directamente, el mejor compa�ero nocturno de viaje que vas a tener en estos cuatro d�as.La selva a bocadosA bordo, la selva tambi�n entra por la boca. El camu camu -una fruta con 40 veces m�s vitamina C que el kiwi- aparece en zumos y postres junto al aguaje, una naranja brillante, cremosa como un aguacate, con escamas que hay que raspar antes de comer. Es el ingrediente estrella de sus jugos. El paiche, uno de los peces de agua dulce m�s grandes del mundo, capaz de alcanzar tres metros y 250 kilos, aparece en la carta en distintas preparaciones.A bordo de un crucero fluvial por la Reserva Nacional Pacaya
Iquitos, la ciudad a la que solo se llega por aire o r�o: as� es viajar al coraz�n del Amazonas
Ni alpacas ni anacondas. El Per� secreto donde el asfalto desaparece est� custodiado por delfines de color rosa. Surcamos las venas de la selva amaz�nica. Esa que no est� tan...















