Como si fuera un rockstar al que se le han pasado sus mejores éxitos, Mauricio Macri vuelve a apelar al marketing para girar por el país en distintos actos reducidos a dirigentes partidarios, en busca de resucitar su propia figura y al PRO. Siempre consiguió Macri rodearse de publicistas y asesores profesionales. Se adueñó del término “cambio” para crecer en su carrera política y llegar a la Presidencia. Trató con la arenga del “Sí, se puede” remontar su fracasado intento reeleccionista. Con “Primer tiempo”, su libro inaugural, ensayó un amague de regreso. Ahora la gira se titula “Próximo paso”. Esta designación, como las anteriores, dista de ser fruto de la casualidad. Se da justo cuando la mayoría de los estudios de opinión pública encuentran en baja la imagen de Javier Milei y su gestión, atravesada por una interna feroz e investigaciones por corrupción. “El PRO tiene que estar listo cuando nos llegue el momento. A prepararse porque viene el próximo paso”, sostuvo elípticamente el expresidente en Mendoza, la semana pasada. En esos encuentros amarillos, Macri busca insuflar de energía a los cuadros amarillos que evitaron sucumbir a la irresistible tentación libertaria. Además, se suma a eventos como expositor crítico de Milei (en uno de ellos dijo que Milei se ve “como un profeta”) y reactivó la Fundación Pensar como usina de dardos sin veneno al mundo violeta.
El próximo paso de Macri
Siempre consiguió Macri rodearse de publicistas y asesores profesionales. Se adueñó del término “cambio” para crecer en su carrera política y llegar a la Presidencia.










