Cuando se acerca un año electoral y la imagen presidencial empieza a estar amenazada por escándalos de corrupción, el líder del PRO levanta la cabeza

Mauricio Macri, que gobernó Argentina entre 2015 y 2019, se prepara para volver a dar pelea con su partido en las urnas. El expresidente, que cuando otros se arrojaron a los brazos de Javier Milei se mantuvo a prudente distancia, ha empezado a alzar la cabeza ahora que se acerca un nuevo año electoral y el ultra comienza a ser cercado por sospechas de corrupción que amenazan su imagen. Este jueve...

s, Macri encabezó un acto del partido que fundó, el PRO, en el que se rodeó de dirigentes leales y buscó instalarlo como el “próximo paso”. El puente que conecte la “estabilidad” que generó Milei con su motosierra y el “progreso real” que redunde en mejores condiciones de vida, una deuda pendiente con los votantes.

El acto fue en el predio porteño Parque Norte, que ha alojado en el pasado múltiples eventos del PRO, y estuvo colmado de simbología macrista: color amarillo, globos, música de la banda argentina Tan Biónica. El expresidente hizo equilibrio para desmarcarse del gobierno actual pero sin confrontar. Incluso le reconoció el “logro histórico” de alcanzar el equilibrio fiscal. “¿Coincidimos en todo con este Gobierno? No, claro que no. Tenemos diferencias y las hemos expresado, y las vamos a expresar cada vez que haga falta. Pero nuestra prioridad fue y va a ser el cambio”, subrayó.